La crecida del río Sil inunda un centenar de casas en O Barco de Valdeorras

María Cobas, Marta Vázquez, Xosé Manoel Rodríguez OURENSE

VILAMARTÍN DE VALDEORRAS

El agua ha anegado fincas y espacios públicos en diferentes puntos de la provincia, donde se han contabilizado varias carreteras cortadas al tráfico

13 feb 2016 . Actualizado a las 18:48 h.

El río Sil ha inundado alrededor de un centenar de viviendas a su paso por O Barco de Valdeorras. La crecida del cauce comenzó a dar problemas a medianoche, y a las dos de la madrugada eran muchos ya los vecinos que tenían agua dentro de sus casas. La situación ha ido empeorando durante la noche y por la mañana se contaban alrededor de un centenar las viviendas afectadas. No todas de igual manera, pero todas afectadas, según los datos que aporta el alcalde, Alfredo García. La situación afecta fundamentalmente a los vecinos de la zona de la praia do Ouro, los mismos que ya vieron cómo sus viviendas se inundaban hace apenas un mes; y los residentes en la urbanización Las Huertas. El agua cubre parte de los viales de toda la zona, y ha afectado a la mayor parte de los garajes. Varios vecinos están utilizando bombas de achique para tratar de sacar el agua de sus garajes y bodegas, mientras que otros han decidido rendirse. «Total, sacas dun lado e entra polo outro», razona uno de los afectados. 

Vecinos, autoridades y cuerpos de emergencias (bomberos, GES y Policía Local) miran hacia el cielo y la información de Confederación Hidrográfica Miño-Sil para ver qué va a pasar. La previsión es una tarde lluviosa, y ha estado lloviendo con fuerza en el Bierzo, así que la previsión es que se avecina una tarde complicada. «Está el tema complicado, hay que esperar acontecimientos, la evolución del río», añade García, que reconoce: «A corto plazo va a ser difícil que mejore la situación». 

Para tratar de frenar el ascenso del río se han colocado barreras junto a la sede de Asfaval (en la entrada de la urbanización Las Huertas subiendo del río), y otra junto a la nave de Hormigones Valdeorras. Con la ayuda de una bomba de achique aportada por los bomberos del parque comarcal se consiguió vaciar practicamente la zona de agua, señala el alcalde, que explica que después, con la nueva subida del nivel del río, volvió a inundarse. «Y nada funcionó, ya no sirvió para nada», señala.

Además de la presencia de agua, también se está atento a posibles atrancos en los arroyos, para evitar que pueda haber complicaciones a mayores. En este sentido esta mañana se ha retirado un árbol que quedó atrancado en el arroyo Mariñán a la altura de Ponte Pombeira, en Tremiñá. «Lo quitó una máquina para evitar que provocara problemas», explica García.

No solo las viviendas se han visto afectadas, también en esa zona numerosas fincas y huertas vuelven a estar bajo el agua. Y hasta el Malecón. La zona baja, en las proximidades del campo de fútbol, está cortada al tráfico debido a la presencia de agua en la calzada. El río baja a ras con el paseo, y en algunos puntos se desborda. La situación se prolonga desde anoche.

En Sobradelo (Carballeda de Valdeorras) la crecida del río Sil ha dejado de nuevo a las piscinas municipales bajo el agua. Se repite la misma situación que hace un mes, aunque esta vez del edificio del bar y los vestuarios apenas se ve un pequeño rastro en medio del cauce.

En Vilamartín el río Leira sigue ocupando la carretera que discurre paralela al cauce justo en la desembocadura en el Sil. Y este se ha echado fuera en la zona del puente de Penouta, lo que ha obligado a cortar esa carretera al tráfico. Del otro lado del puente, en Valencia al menos dos casas están inundadas. Y un poco más adelante, en dirección a Petín, la carretera está también cubierta de agua. El río baja con muchísima fuerza en esa zona, ya que sale de la presa, lo que incluso permite ver olas en medio de la carretera.

En Petín, el embalse de San Martiño ha cubierto todo el paseo, que está cortado al tráfico. Desde el puente de A Cigarrosa se puede ver la fuerza con la que baja el río.

En A Rúa de Valdeorras el agua inunda toda la zona de O Aguillón y la chopera, por lo que está cortada al tráfico.

Termas cerradas en la capital y otras incidencias en la provincia

En Ourense la fuerte crecida del Miño ha provocado la inundación de las termas públicas y también las privadas, que están cerradas hasta que la bajada del caudal permita su puesta en funcionamiento de nuevo. El agua también ha afectado a la zona del paseo termal, que muchos vecinos utilizan para caminar o salir a correr. Hoy ha tocado desviar el trazado el algunos puntos para evitar tener que meter los pies en el agua.

En Ribadavia, la crecida del Avia ha dejado varias incidencias, entre ellas inundaciones en Francelos y el corte de la Ou-356 en dirección a Arnoia a su paso por A Foz. Desde el GES de Ribadavia están pendientes, y preocupados, de la evolución del embalse de Albarellos. Hace dos días estaba a diez metros de la cumbre de la presa, y hoy está a cinco metros de laminar (verter por encima de la presa al superar la lámina de agua la altura de la misma). A lo largo del día de hoy estuvo cortada la carretera de Ribadavia a A Arnoia, aunque ya se ha vuelto a abrir al bajar el caudal. También están los servicios de emergencia pendientes del Miño, que baja muy cargado de agua.

En O Carballiño, el Arenteiro va crecido y con un caudal importante, aunque sin causar graves problemas.

En Verín están cortadas varias zonas por la crecida del Támega. El agua afecta a la carretera de Tintores a VIlela, el área recreativa de Vilela, el vial entre Vilela y A Pousa, el tramo del paseo fluvial en el casco urbano en la zona de Perguiza y la carretera del Camiño da Noria (a la altura de la playa fluvial de Pazos), según los datos de Protección Civil.