Xinzo refuerza la vigilancia policial tras quintuplicar los casos en 20 días

Verín iguala el pico de la segunda ola, con toda la comarca en subida

Xinzo está en cierre perimetral desde la semana pasada
Xinzo está en cierre perimetral desde la semana pasada

o barco / la voz

La experiencia dice que los efectos de las restricciones se empiezan a notar a las dos semanas. Es por eso que todavía queda esperar para ver si los cierres perimetrales de Xinzo y de Verín, Cualedro, Monterrei y Castrelo do Val dan los resultados esperados. En la mitad de este plazo recorrido, los números indican todo lo contrario. El virus sigue circulando y cada día se suman nuevos casos. Muchos nuevos casos.

En el caso de Xinzo, en apenas 20 días han quintuplicado los contagios. El pasado 15 de diciembre había 9 vecinos infectados por coronavirus. El último balance oficial señala que esa cifra ha crecido hasta los 53 (doce solo el domingo). Una tendencia muy mala que la alcaldesa, Elvira Lama, achaca al comportamiento irresponsable de una parte de la sociedad. Conocedora de esa situación, ayer mismo convocó una reunión con el inspector jefe de Policía y el concejal de Tráfico, Ramón Gómez, para pedir un incremento de la vigilancia policial en el cumplimiento de las restricciones. Se acordó un refuerzo del número de efectivos que trabajarán hoy, víspera de Reyes. La medida «busca reducir os incumprimentos das limitacións que se teñen detectado nos últimos días, tanto en canto ao número de persoas que se reúnen nos espazos públicos [el límite es de 4 no convivientes] como en canto aos horarios de peche dos locais de hostalería [establecido a las 18.00 horas]», explicaban desde el gobierno local en un comunicado. Los agentes intensificarán la presión para «evitar a relaxación» en la obligación de llevar siempre mascarilla; y harán controles en las principales carreteras de acceso al municipio. Desde el Concello se pedirá ayuda a la Guardia Civil para reforzar el operativo. «A instrución dada á Policía Local é clara: aumentar a vixilancia, incrementar a presión sobre os que incumpren e multar a todas as persoas que o fagan», aseguró Lama. La regidora justificó las medidas en que bajar a 9 casos se logró gracias al «gran esforzo de toda a poboación»; pero que la relajación de las medidas «por parte de determinadas persoas» ha llevado a la situación actual. «A súa irresponsabilidade afecta á saúde de toda a cidadanía», remarcaba Lama.

Los 53 casos activos suponen una incidencia acumulada de 545 casos por 100.000 habitantes (al extrapolar los datos a los 9.715 censados de Xinzo).

La cifra es todavía más alta si se analizan los datos de Verín. El pasado 9 de diciembre en la capital comarcal había 9 casos activos. Ahora son 92 (cuatro más de los que reflejaba el balance del domingo); y después de que el cribado masivo realizado la semana pasada -se convocó a cerca de 10.000 vecinos, aunque hubo una alta abstención- hiciera aflorar cerca de 40 contagios (sumando también los detectados al realizar el rastreo de los contactos directos). Con 92 casos activos, Verín iguala el pico de la segunda ola, registrado el pasado 27 de octubre -también en situación de cierre perimetral y con la hostelería cerrada totalmente (ahora pueden servir en terraza, hasta las 18.00 horas)-.

Y no es solo la situación de Verín (en cuyo hospital vuelve a haber, después de casi una semana, un ingresado con covid) la que preocupa, sino la de buena parte de la comarca. Castrelo do Val, Monterrei y Cualedro están en el mismo cierre perimetral y al igual que la cabecera, las restricciones no están logrando contener los casos. En Monterrei la curva sigue subiendo y ya son 22 los contagiados; mientras que en Cualedro suman 16 pacientes con covid-19. Más estable se muestra Castrelo do Val, donde la cifra de 7 casos se mantiene inalterada desde el pasado 28 de diciembre. El virus no ha dejado de circular y también se deja notar en otros concellos de la zona, libres de restricciones. Se trata de Riós, que sigue sumando positivos y ya son 6; y Vilardevós, donde se ha detectado un caso (en una localidad que llevaba semanas libre de coronavirus).

Sarreaus y A Rúa de Valdeorras se acercan al fin de las restricciones tras doblegar la curva

A Rúa de Valdeorras y Sarreaus llevan desde el pasado 12 de diciembre en cierre perimetral y con la hostelería abierta solo hasta las seis de la tarde. Entonces los contagios estaban en subida y la transmisión descontrolada, así que con cribados de por medio en ambos casos, la curva siguió subiendo. Y acabó por estabilizarse y empezar a descender, hasta el punto de que en A Rúa ayer contaban con volver al nivel bajo de restricciones, lo que supondría recuperar la libre movilidad y que la hostelería pudiese abrir hasta las once. Pero no fue así. Tal y como explicaron desde la Consellería de Sanidade (sin citarlos directamente, pero deducible que estaban en ese lote): «O grupo de expertos acordou que é necesario agardar uns días máis para poder avaliar a evolución epidemiolóxica logo das medidas adoptadas polas festas do Nadal e Fin de Ano» antes de decidir levantar restricciones. No se descartaba, en todo caso, que el viernes (día en el que volverá a reunirse el comité clínico) puedan los vecinos de A Rúa recibir la buena noticia. Si la tendencia se mantiene, la localidad valdeorresa saldrá de las restricciones casi con total seguridad, al haber bajado la incidencia acumulada a 14 días a entre 50 y 150 casos por 100.000 habitantes. En el concello hay 10 personas pendientes de negativizar. En el pico, el pasado 17 de diciembre eran 40 los vecinos enfermos de coronavirus.

Diez son también los casos activos en Sarreaus (en el pico, el día 12 de diciembre eran 49), pero en ese caso la incidencia acumulada es de más de 250 casos por 100.000 habitantes. Eso mantiene la localidad limiana más lejos de decir adiós a las restricciones en vigor, pero la tendencia es muy buena y todavía hay varios días por delante para que se registren altas.

La ciudad arrastra varios días con la incidencia acumulada en constante subida

El martes pasado, la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán Parrondo, se refería a la situación de la ciudad de Ourense. Y decía que la incidencia acumulada a 14 días había «mejorado», y estaba por debajo de 150 casos por cada 100.000 habitantes. Apenas una semana después, la situación no solo ha dejado de mejorar, sino que ha empeorado de manera sustancial. Los 154 casos activos el 28 de diciembre ascendían este primer lunes de año a 182. En los últimos catorce días se han registrado 168 contagios, lo que eleva la incidencia acumulada a 105 por 100.000 habitantes (extrapolando los datos sobre los 105.233 vecinos que hay en la ciudad). Todavía no es un mal dato, pero muestra una tendencia en negativo, y lo hace en un contexto generalizado de subida, no solo en el número de casos activos en la provincia (670, tras sumar 87 nuevos positivos y 22 altas el domingo, último dato oficial), sino en la presión asistencial (hay 25 hospitalizados en planta covid y tres en la uci).

Además, el virus ha circulado hacia concellos limítrofes. En Vilamarín, que durante semanas estuvo libre de casos, hay 16 personas contagiadas.

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