Protestas en Verín tras decidir la Xunta mantener el cierre con 9 casos

Vecinos, comerciantes y hosteleros protagonizaron una cacerolada

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Protesta en Verín por la decisión de la Xunta de mantener el cierre del municipio pese a bajar la incidencia del covid-19 Protesta en Verín por la decisión de la Xunta de mantener el cierre del municipio pese a bajar la incidencia del covid-19

O BARCO / LA VOZ

En una reunión telemática con el alcalde de Verín, Gerardo Seoane, celebrada el jueves, el gerente del área sanitaria, Félix Rubial, puso sobre la mesa que entre el subcomité clínico de ayer y el comité del próximo martes se preveía levantar las medidas restrictivas impuestas en Verín desde el pasado día 7. Aunque se citó esa horquilla de tiempo, en el Concello de Verín tenían toda la esperanza puesta en la reunión de ayer, viendo la evolución de los datos; y más al comprobar que este viernes solo quedaban 9 casos activos en la localidad. Además, desde hace varios días Verín está en nivel 0 de alerta, lo que significa que se han registrado menos de siete nuevos casos en la última semana; y sigue bajando la presión asistencial en el hospital comarcal, donde hay 3 pacientes ingresados por coronavirus. Así que la decisión de la Xunta de no levantar las restricciones trajo indignación. No solo por parte del gobierno local, sino también de la sociedad en general. Así, a primera hora de la tarde desde la asociación de empresarios y la de hosteleros se convocó una cacerolada y una pitada de protesta para el atardecer. Cada uno desde la puerta de su establecimiento, pero también en las plazas o desde los balcones y ventanas. La sociedad quiso mostrar su repulsa, pero manteniendo la distancia de seguridad que marca el protocolo covid.

Tocaba recuperar el lema de Verín non se pecha, que se puso en marcha hace un año ante la decisión del Sergas de cerrar el paritorio del hospital comarcal. Una decisión que la presión ciudadanía consiguió revertir. Ahora buscan algo similar. «Entendo todo, e a saúde está por enriba de todo, pero non vemos argumentación posible para non levantar as medidas. Non é unha cuestión numérica só, hai tamén unha realidade económica detrás», explicaba el portavoz del gobierno y teniente de alcalde, Diego Lourenzo. Entendía además la indignación del comercio y la hostelería, que tenía la mirada puesta en este fin de semana para poder reabrir. «Sempre mantivemos todas as medidas nos comercios, aguantamos todo o que se nos dixo, ata se fixo un peche voluntario da hostelería... E agora en vez de ser premiados por sentido común, seguimos pechados. Non se nos dá unha explicación; e non o entendemos», apuntaba por su parte José Ángel Rodicio, gerente de Aever.

Cabe recordar que en Verín los bares cerraron por iniciativa propia el pasado 13 de octubre, y los restaurantes dejaron ese día dar servicio en terraza. La medida se aplicó también ante una tasa de contagios disparada que llegó a mostrar 92 casos activos al mismo tiempo, en medio de una comarca con una población envejecida y un brote en la residencia Val de Monterrei; tres factores que juntos provocaron una importante presión asistencial en el hospital comarcal. Ahora, con 9 casos activos y tres ingresados en el hospital, todo sigue igual.

La de este viernes no será la única protesta. Para el martes a las doce del mediodía está prevista una concentración a las puertas del consistorio.

El alcalde de O Carballiño reclama prudencia para no volver a sufrir las restricciones

Tras convertirse en ejemplo para Galicia -de los 188 casos se ha bajado a los 23 que estaban activos este viernes- O Carballiño regresará al nivel 2 desde esta medianoche. Una circunstancia que se traduce, entre otras cosas, en la reapertura de la hostelería -con limitaciones- y la desaparición del cierre perimetral.

Desde el Concello su alcalde, Francisco Fumega, incidía en que la recuperación de la normalidad -dentro de los tiempos de restricciones por la pandemia- «é un obxectivo que se conseguiu grazas ao esforzo, á concienciación e ao compromiso do veciños». Además de valorar como un importante paso adelante el nuevo escenario, Fumega Piñeiro hizo un llamamiento para no bajar la guardia: «Agora que superamos o peor quero facer un chamamento á prudencia e á responsabilidade. Entramos nunha nova etapa, pero non debemos esquecer o mal que o pasamos e as situacións que tivemos que vivir. Hai que recuperar a normalidade, pero con respecto e sen facer tonterías porque arriscámonos a volver ao peche». Valoró de manera especial el nuevo escenario por lo que supondrá para la recuperación de sectores como la hostelería y el comercio. Además, al anularse el cierre perimetral, los vecinos de los municipios de la comarca podrán volver de nuevo a O Carballiño.

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