Verín: la sanidad pública, esa arma arrojadiza

Manuel Macía TRIBUNA

VERÍN

Santi M. Amil

14 dic 2019 . Actualizado a las 22:22 h.

Tras haber tenido conocimiento del problema que se esta generando con el cierre del paritorio del Hospital de Verín, no deja de sorprenderme cómo una de las joyas de la corona de nuestra sociedad, la sanidad pública, es utilizada como ariete para desgastar al gobernante y gestor de turno sin importar el método, el medio y la forma y las consecuencias.

Partamos de un hecho: todo cambio genera resistencia, pero sin cambios no hay progreso. El hospital público de Verín se abre en 1994, hace 25 años, desde entonces ha habido cambios: disponemos de nuevas infraestructuras (la A-52 se abre en 1999) y Verín, con 13.800 habitantes, se pone a 52 minutos de Ourense; A Mezquita (el ayuntamiento mas distante, con 1.380 habitantes), a una hora y catorce minutos. Son los mismos tiempos que hay de Muros a Santiago, de Cariño a Ferrol o de Fonsagrada a Lugo.

En estos 25 años el número de habitantes, mujeres en edad fértil y nacimientos caen drásticamente. Solo entre el 2011 y el 2019 se pasa de 147 a 60 partos, una reducción de más del 50 %. ¿Es una insensatez o una necesidad el replantearse algunos aspectos de la atención sanitaria en la comarca? Como toda pregunta retórica, tiene una contestación obvia: es una necesidad.