Un acusado de promover la prostitución evita un juicio por la ausencia de testigos

La vista quedó aplazada, a petición de la fiscalía, a la espera de que se localice y se cite a un ciudadado portugués


Ourense

Se enfrenta a nueve años de prisión Nuno Miguel C. R., de 43 años, como presunto autor de un delito relativo a la prostitución y otro de inmigración ilegal. Llegó ayer al banquillo de acusados de la Audiencia Provincial. Evitó el juicio, no obstante. Quedó aplazado sin fecha. Faltaban dos testigos, incluyendo la víctima y otra persona, un ciudadano portugués, que fue quien, según la versión de la fiscalía, trasladó a la perjudicada entre los dos clubes donde ejerció la prostitución obligada por las circunstancias.

El ministerio pública sitúa el origen de los hechos en noviembre del 2010. El día 13 de aquel mes entró en España una mujer procedente de Paraguay. Había mantenido contacto en su país con un tal Ángel, de quien se desconocen más datos, que gestionó su desplazamiento. Le habían ofrecido trabajar en el servicio doméstico. Nuno, de acuerdo con el fiscal, colaboraba en la entrada de mujeres con fines de explotación sexual. Regentaba entonces el club Dolce Vita, en Verín.

2.500 euros en tres meses

Llegó la mujer a Madrid. No tenía habitación en el hotel supuestamente concertado. Nuno Miguel la fue a buscar, por indicación de Ángel. No había trabajo de asistencia de hogar. Solo podía ejercer la prostitución. La llevó a los clubes JJ y Dolce Vita, donde permaneció entre noviembre del 2010 y febrero del 2011. Obtenidos los 2.500 euros que le reclamaban como deuda, liquidó el compromiso y abandonó el club.

Por el delito de prostitución, la fiscalía pide tres años de prisión para el acusado, con otros seis años por inmigración ilegal.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Un acusado de promover la prostitución evita un juicio por la ausencia de testigos