Bomberos de Bulgaria se forman en el Centro Integral de Loita contra o Lume de Toén

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

TOÉN

El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, recibió a la brigada en la ciudad
El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, recibió a la brigada en la ciudad

Es la tercera delegación internacional, después de Estonia y Países Bajos, que perfecciona sus técnicas de extinción en Ourense

03 jul 2026 . Actualizado a las 09:36 h.

Todo conocimiento para enfrentarse a incendios forestales es bienvenido. Galicia, como tierra castigada por el fuego, tiene mucho que decir. Por eso un grupo de bomberos de Bulgaria aterrizó esta semana en Ourense para formarse y entrenar en el Centro Integral de Loita contra o Lume de Toén. Conocerán de primera mano los medios y las instalaciones con las que se trabaja aquí. «Para nosotros es una gran oportunidad conocer diferentes enfoques de combatir incendios», declaró Atanes, el jefe de la brigada búlgara.

Se trata de la tercera delegación internacional que acude al centro de Toén para recibir formación teórica y práctica. Ya pasó un grupo de Estonia y otro de Países Bajos. «As instalacións están a consolidarse como un referente a nivel internacional no adestramento de bombeiros forestais de toda Europa», defendió el delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, que los recibió este jueves en la ciudad. La brigada realizará una estancia formativa durante la primera quincena de julio para conocer los métodos y los procedimientos que se emplean en Galicia.

En Toén realizarán cursos de preparación física, de conducción de vehículos todoterreno o de manejo de motobombas. También visitarán las infraestructuras que tiene la Dirección Xeral de Defensa do Monte esparcidas por el monte, las bases aéreas de Verín-Oímbra y A Merca o el Centro de Coordinación Central de Defensa contra os Incendios Forestais. Además, participarán en incendios junto a otros bomberos gallegos para ver en directo las técnicas empleadas. Se repartirán el tiempo de manera que el entrenamiento será por las mañanas y tan solo acudirán a extinguir fuegos si fuese necesario por las tardes. Es la primera vez que la brigada búlgara se entrena en España. Los últimos cuatro años realizaron formaciones en Grecia, donde también les solicitaron ayuda varias veces para actuar en incendios.

El jefe del equipo, Atanes, se mostraba este jueves entusiasmado con la formación que tenían por delante, que les aportará conocimientos nuevos. «La mayoría de los países de Europa trabajan prácticamente de la misma manera, pero hay diferentes formas de extinguir los incendios, por eso es importante estar aquí», explicó. Antes de conocer los métodos, el bombero adelantó que Bulgaria y Galicia se enfrentan a una tipología similar de fuego. En su país, con el cambio climático la temperatura media aumentó en los últimos tiempos y supera los 40 grados, como pasa en la provincia ourensana. «La vegetación es un poco diferente entre Bulgaria y aquí, pero sobre todo la situación en la parte sur de allí con los incendios forestales es prácticamente la misma que aquí», argumenta. Es decir, también se enfrentan a incendios de gran magnitud como los que se vivieron el verano pasado por toda la provincia, con unas condiciones climáticas complicadas.

La experiencia del equipo búlgaro se enmarca en el programa de preposicionamiento de bomberos financiado por el Mecanismo Europeo de Protección Civil, en el que participa por tercer año consecutivo la Consellería de Medio Rural. Por eso ya habían visitado el centro de Toén los compañeros de Estonia y Países Bajos. El delegado territorial, Manuel Pardo, vinculó esta iniciativa a la apuesta de la Xunta por la cooperación internacional en la lucha contra el fuego, de manera que otros países conocen la realidad de los equipos de extinción de países del sur. «En Galicia temos ampla experiencia e preparación nesa materia», defendió. Además, hizo un llamamiento al refuerzo de los trabajos de prevención de los incendios forestales con una estrategia común que busque anticiparse a los grandes fuegos mediante una mejor gestión de los bosques, sistemas de alerta temprana y una mayor coordinación entre administraciones y territorios.