La Xunta ve intencionalidad en la mitad de los incendios de este mes

Por la noche comenzaron 255 fuegos y otros 29 tuvieron dos o más focos

El conselleiro de Medio Rural, José González comprobó el trabajo que realizan los agentes forestales y de Medio Ambiente con los drones para perseguir la actividad incendiaria
El conselleiro de Medio Rural, José González comprobó el trabajo que realizan los agentes forestales y de Medio Ambiente con los drones para perseguir la actividad incendiaria

ourense / la voz

 

Tres de cada cuatro incendios forestales que hubo el último mes en Galicia -un total de 568 fuegos- se quedaron en conato, es decir, afectaron a menos de una hectárea de monte. Esto fue posible gracias a la rápida intervención de los profesionales del servicio de extinción, que lograron atajar las llamas antes de que se propagaran. Y se consiguió pese a que a casi la mitad de estos incendios la Xunta le atribuye un origen intencionado. Así lo dijo el conselleiro de Medio Rural, José González, quien estuvo ayer en Monterrei comprobando cómo los agentes forestales trabajan con tres drones para la vigilancia de los montes. En la tecnología, drones y cámaras, confía la Xunta como un arma para detectar el arranque de fuegos y la posible presencia de incendiarios.

Según José González, el inicio intencionado estuvo detrás de los 255 incendios registrados en horario nocturno, cuando ya no pueden intervenir los medios aéreos, y en 29 fuegos en los que se detectaron dos o más focos simultáneos. Hay noventa personas investigadas como sospechosos -la gran mayoría escapes de quemas de restos agrícolas o forestales- y el conselleiro advirtió a estos y quienes tengan intención de prender fuego que están vigilados, no solo por drones y cámaras, sino por los agentes forestales y medioambientales, policías nacionales y guardias civiles y, desde hoy, también por el Ejército pues se pone en marcha de nuevo la operación Centinela de la Brilat. En todo caso, González apeló a la colaboración ciudadana para informar de cualquier sospecha.

Una mámoa entre las cenizas de Toén

La toponimia, dando al lugar el nombre de A Medoña, ya apuntaba que en esa zona de los montes vecinales de Trelle y Moreiras, en el municipio de Toén, podría haber un yacimiento megalítico funerario, una mámoa. Unas 220 hectáreas de ese monte quedaron arrasadas por el incendio forestal de hace una semana y entre las cenizas quedó al descubierto el dolmen.

La jefa territorial de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta, Sandra Quintas, junto con técnicos de este servicio y el alcalde de Toén, Ricardo González, visitaron el lugar acompañados por representantes de la comunidad de montes y de las personas que informaron del hallazgo del monumento.

A partir de esta visita institucional, se ha redactado ya una ficha que permite avanzar en la catalogación de la mámoa como bien patrimonial y en su inclusión en el planeamiento municipal de Toén, procedimiento que, según la Xunta, garantizará «a protección futura do devandito ben megalítico».

 Túmulo de notable tamaño

Durante esa visita técnica, ya se pudieron comprobar una serie de características de esta mámoa. Según informó la Xunta en un comunicado, la mámoa de Moreiras es un túmulo de notables dimensiones, con un diámetro de unos 28 metros y una altura de 2,5 metros. Tras la quema de la maleza que la cubría, es posible ver ahora la coraza granítica y una cámara en la que se pueden reconocer la piedra de cabecera y dos laterales, además de otras dos de calzo.

Los técnicos creen que podría tratarse de un túmulo con corredor, puesto que el radio oriental es más largo que el occidental. Y el incendio reciente no fue el único incidente que ha sufrido el bien megalítico a lo largo de su historia. Según evidencian los restos, hay signos de saqueo histórico, sobre todo visible en el lado norte de la tumba que se encuentra alterado y porque hay restos de la coraza de la mámoa amontonados sobre el túmulo. A partir de ahora tendrá la protección administrativa de estar catalogada.

El conselleiro defiende que drones y cámaras vigilan el 60 % del territorio gallego

A comienzos de esta semana fue detenido precisamente en Ourense un vecino del municipio de A Teixeira, a quien se sorprendió plantando fuego al monte en las inmediaciones de su domicilio. La investigación se llevó a cabo en colaboración entre el Seprona de la Guardia Civil y los agentes de Medio Rural. Fue uno de esos fuegos que se quedó en conato -apenas afectó a 200 metros cuadrados de superficie- por la rápida intervención de los servicios de extinción, pero durante la investigación se averiguó que el autor pudo ser el causante presuntamente de un total de once incendios en su municipio. El juez de Trives acordó su ingreso en prisión preventiva.

En Monterrei, donde estuvo ayer el conselleiro, se produjo uno de los incendios de mayor tamaño de este verano, con 720 hectáreas quemadas. Es uno de los distritos más castigados todos los años por la plaga incendiaria. Cualedro, con 1.500 hectáreas y Lobios, con 425, son los otros incendios con más superficie afectada en lo que va de verano.

Sobre los elementos tecnológicos, el conselleiro defendió durante esta visita que cámaras y drones cubren ya el 60 % del territorio. Los aparatos no tripulados están controlados por una emisora que alcanza 3,5 kilómetros y cuentan con una cámara dual que permite la vigilancia diaria y nocturna.

Tras un par de días de tregua por la lluvia y la bajada de temperaturas, los incendios volvieron ayer a Ourense, como el que afectó a Souteliño, Laza, y que se combatió con medios aéreos y terrestres de la Xunta, y en el que también actuó la BRIF de Laza y que quedó controlado en poco tiempo.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La Xunta ve intencionalidad en la mitad de los incendios de este mes