La Xunta ve intencionalidad en la mitad de los incendios de este mes

m. r. OURENSE / LA VOZ

TOÉN

El conselleiro de Medio Rural, José González comprobó el trabajo que realizan los agentes forestales y de Medio Ambiente con los drones para perseguir la actividad incendiaria
El conselleiro de Medio Rural, José González comprobó el trabajo que realizan los agentes forestales y de Medio Ambiente con los drones para perseguir la actividad incendiaria Agostiño Iglesias

Por la noche comenzaron 255 fuegos y otros 29 tuvieron dos o más focos

14 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

 

Tres de cada cuatro incendios forestales que hubo el último mes en Galicia -un total de 568 fuegos- se quedaron en conato, es decir, afectaron a menos de una hectárea de monte. Esto fue posible gracias a la rápida intervención de los profesionales del servicio de extinción, que lograron atajar las llamas antes de que se propagaran. Y se consiguió pese a que a casi la mitad de estos incendios la Xunta le atribuye un origen intencionado. Así lo dijo el conselleiro de Medio Rural, José González, quien estuvo ayer en Monterrei comprobando cómo los agentes forestales trabajan con tres drones para la vigilancia de los montes. En la tecnología, drones y cámaras, confía la Xunta como un arma para detectar el arranque de fuegos y la posible presencia de incendiarios.

Según José González, el inicio intencionado estuvo detrás de los 255 incendios registrados en horario nocturno, cuando ya no pueden intervenir los medios aéreos, y en 29 fuegos en los que se detectaron dos o más focos simultáneos. Hay noventa personas investigadas como sospechosos -la gran mayoría escapes de quemas de restos agrícolas o forestales- y el conselleiro advirtió a estos y quienes tengan intención de prender fuego que están vigilados, no solo por drones y cámaras, sino por los agentes forestales y medioambientales, policías nacionales y guardias civiles y, desde hoy, también por el Ejército pues se pone en marcha de nuevo la operación Centinela de la Brilat. En todo caso, González apeló a la colaboración ciudadana para informar de cualquier sospecha.

Una mámoa entre las cenizas de Toén

La toponimia, dando al lugar el nombre de A Medoña, ya apuntaba que en esa zona de los montes vecinales de Trelle y Moreiras, en el municipio de Toén, podría haber un yacimiento megalítico funerario, una mámoa. Unas 220 hectáreas de ese monte quedaron arrasadas por el incendio forestal de hace una semana y entre las cenizas quedó al descubierto el dolmen.