Ladrillos

María Teresa Rodríguez Vázquez
Maite Rodríguez EL ÁBACO

SANDIÁS

29 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Como siempre, se puede ver la botella medio llena o medio vacía. Crece la venta de viviendas en más de la mitad de los municipios gallegos, pero muchos en los que no hubo ni una transacción inmobiliaria en todo el 2016 se encuentran en Ourense: Bande, Porqueira, A Arnoia, Xunqueira de Espadanedo, Sandiás...Es cierto que la economía del ladrillo no era sostenible tal como estaba desmadrada en los años anteriores a la crisis, pero también lo es que sigue siendo un pilar para el desarrollo de muchas empresas que vivían de la construcción. A la espera, ojalá, de que vayan creciendo en la provincia otros sectores, como el tecnológico -del que hicieron bandera algunos partidos durante la pasada campaña electoral- la venta inmobiliaria refleja un marasmo al que le cuesta salir a todo el país, pero parece que aún más a esta provincia. Veremos si se concreta la propuesta electoral del presidente de la Xunta de ayudar a la venta de viviendas en el rural. El papel de la administración puede ser un auxilio pero sigue habiendo muchos obstáculos, entre ellos los precios, a veces desorbitados por el estado y ubicación de las propiedades, que piden los vendedores, como si la crisis no hubiese pasado por todos, arrasando empleos y salarios, ya por de sí escasos en esta provincia. Pero se puede ver la botella medio llena, solo una venta en estos municipios que quedaron en blanco en transacciones inmobiliarias supondría una subida del 100 %. En Ourense capital, el crecimiento fue del 8,6 % y también subieron las ventas en las cabeceras de comarca. Las estadísticas permiten esa ensoñación, al partir de un nivel ya bajo.