Mon Devane quiere que su mural del afilador sea el mejor del mundo: «Transmite que desde el rural se puede llegar a todas partes»

María Cobas Vázquez
m. cobas O BARCO / LA VOZ

SAN XOÁN DE RÍO

El mural de Mon Devane en homenaje al afilador está en la aldea de Castiñeiro, San Xoán de Río.
El mural de Mon Devane en homenaje al afilador está en la aldea de Castiñeiro, San Xoán de Río.

El día 31 se cierra el plazo de votación para elegir el grafiti del 2025

30 ene 2026 . Actualizado a las 05:01 h.

«¿El mejor mural del mundo del año 2025 en una pequeña aldea de apenas una decena de habitantes?». Con esa pregunta el artista Mon Devane busca apoyos para convertir el que pintó en Castiñeiro (San Xoán de Río) en el mejor del 2025. Compite con otras 49 obras repartidas por el mundo por hacerse con el reconocimiento que impulsa la plataforma de arte urbano Street Art Cities. El ourensano parte con el aval de que en agosto ya logró ese reconocimiento. El plazo para votar está abierto hasta el 31 de enero https://streetartcities.com/awards/2025/vote.

El mural forma parte de un proyecto encargado por el Concello de San Xoán de Río que incluía tres obras, todas sobre oficios tradicionales. Devane dibujó las manos de una lavandera y de una costurera, que pueden verse en el casco urbano. Faltaba el tercero, que estaba previsto en Castiñeiro. Dando un paseo por la aldea para hacer unas fotos, el artista se encontró con Juan Pérez. Le pidió que le contara otra vez la historia de su vida, esa que habla de su trabajo como afilador y su trayectoria como inmigrante en Suiza y Barcelona antes de volver a la aldea. «Englobaba tantos conceptos de Galicia que decidí personificarlos a través de su retrato», explica Devane. Pintó al afilador con su chifre en la boca. El resultado puede disfrutarse desde la pasada primavera.

Devane en su nuevo estudio en Ourense.
Devane en su nuevo estudio en Ourense. ALEJANDRO CAMBA

Alzarse con el premio sería un éxito profesional, dice Devane, pero también mucho más. «Lo bonito de este mural es su emplazamiento. Supondría transmitir que desde el rural, con el muralismo, podemos contar historias chulas, relatos, y llegar a todas partes del mundo y seguir manteniendo viva la cultura tradicional y los oficios», asegura.

Devane vive la espera desde su nuevo estudio, uno mucho más amplio que el anterior. Se ha mudado a un local en el número 10 de la avenida de La Habana en la ciudad, donde sigue trabajando. «Estoy rematando algún encargo de retratos en lienzo y preparando diseños para los próximos proyectos de exterior», avanza. También tiene pendiente un mural en un colegio que al ser en interior podrá avanzar a pesar del mal tiempo. Los demás tendrán que esperar.