Ourense y otros nueve concellos siguen esquivando la vigilancia de sus cuentas

Los ayuntamientos debían haber remitido su información económica el 15 de octubre


Ourense

El Consello de Contas fiscaliza la actividad económica de los ayuntamientos para asegurarse de que gestionan el dinero de sus vecinos conforme a la ley. Todos los ayuntamientos están obligados a remitir los datos cerrados de sus cuentas del ejercicio anterior cada 15 de octubre. Han pasado ya 43 días desde que expiró el plazo para entregar la documentación correspondiente al año 2015 y diez concellos de la provincia, entre ellos el de la capital, siguen sin cumplir con su obligación y esquivando, por tanto, la vigilancia de sus cuentas.

Aunque fuera de plazo, todavía pueden enviar sus datos al Consello de Contas. De hecho, desde el día 15 de octubre hasta siete ayuntamientos han remitido su información al órgano fiscalizador. El último en incorporarse ha sido el de Os Blancos, cuyas cuentas están pendientes de análisis para comprobar si la información aportada es la correcta. Otro que no tardará en enviar su documentación será el Concello de Ourense.

Según informó ayer el alcalde, Jesús Vázquez, la intención del gobierno municipal es llevar la cuenta general del año 2015 a aprobación de la corporación en la próxima sesión plenaria, prevista para el viernes día 2 de diciembre. Teniendo en cuenta que el PP gobierna en minoría, para dar luz verde al documento será necesario el apoyo de algún grupo de la oposición. Precisamente, la demora ha sido ya objeto de críticas por parte de Ourense en Común, que alertó de que el Concello podría quedarse sin inversiones del Gobierno central debido a esta situación. Los retrasos son, no obstante, habituales y no es la primera vez que la capital llega tarde a sus obligaciones en este ámbito. Además, el Ayuntamiento de Ourense no es el único que todavía no ha cumplido con el Consello de Contas. En la provincia hay otros nueve que aún no han remitido la información correspondiente al ejercicio 2015. Se trata de los concellos de Beariz, Castro Caldelas, Celanova, Xinzo de Limia, Manzaneda, Melón, A Pobra de Trives, Rairiz de Veiga y Verín.

Grandes villas

Como se puede observar, entre los incumplidores están algunos de los ayuntamientos más importantes, por población, de la provincia. Entre ellos están dos de los cinco concellos ourensanos que, excluyendo a la capital, superan los 10.000 habitantes: Xinzo de Limia y Verín. Se trata, en ambos casos, de entidades locales reincidentes en la desobediencia de sus obligaciones con el Consello de Contas. Además de no haber recibido aún sus datos del ejercicio 2015 del ayuntamiento verinense, el organismo fiscalizador aún sigue esperando por los de 2014. En lo que respecta a la capital de A Limia, la demora que acumula ahora con la rendición del 2015 no es una excepción. La información del 2014 la remitió el pasado febrero, cuatro meses después de expirado el plazo que establece el Consello de Contas. En el año 2013 el retraso fue de seis meses, al igual que en el 2012.

Para completar las grandes villas de la provincia, las que superan los 10.000 habitantes, quedarían por analizar O Carballiño, Barbadás y O Barco de Valdeorras. Los tres concellos han remitido ya su información, aunque no por ello cabe concluir que hayan cumplido de forma correcta con sus obligaciones ante el Consello de Contas. En lo que respecta al concello carballiñés, el órgano fiscalizador concluye que la documentación presentada contiene defectos calificados como «graves» porque no constan las actas de arqueo de existencias en caja o las certificaciones bancarias de los saldos existentes a fin de ejercicio. En la misma situación se encuentran los ayuntamientos de Ramirás y A Rúa y también con defectos graves, aunque por otros motivos, los de Carballeda de Avia y A Mezquita. En estos dos últimos casos el problema tiene que ver con errores en la formalidad del documento de remisión o la omisión de algún estado contable.

El Consello de Contas detectó, además, defectos considerados «leves» en la información facilitada por otros 26 concellos de la provincia, normalmente relacionados con el incumplimiento de plazos en la tramitación, aunque también con errores menores de coherencia interna en las cuentas. Se trata de Allariz, Amoeiro, Avión, Bande, Barbadás, O Barco de Valdeorras, Boborás, Castrelo do Val, Castrelo de Miño, Cortegada, Esgos, Gomesende, O Irixo, Laza, Lobios, A Merca, Monterrei, Nogueira de Ramuín, Oímbra, Pontedeva, Quintela de Leirado, San Xoán de Río, Riós, San Amaro, A Veiga y Vilariño de Conso.

En suma, con las cuentas del año 2015 rendidas de forma escrupulosamente correcta están 50 de los 92 ayuntamientos ourensanos. Los cumplidores son A Arnoia, Baltar, Baños de Molgas, Beade, A Bola, O Bolo, Calvos de Randín, Carballeda de Valdeorras, Cartelle, Cenlle, Coles, Cualedro, Chandrexa de Queixa, Entrimo, A Gudiña, Xunqueira de Ambía, Xunqueira de Espadañedo, Larouco, Leiro, Lobeira, Maceda, Maside, Montederramo, Muíños, Paderne de Allariz, Padrenda, Parada de Sil, O Pereiro de Aguiar, A Peroxa, Petín, Piñor, Porqueira, Punxín, Ribadavia, Rubiá, San Cibrao das Viñas, San Cristovo de Cea, Sandiás, Sarreaus, Taboadela, A Teixeira, Toén, Trasmiras, Verea, Viana do Bolo, Vilamarín, Vilamartín de Valdeorras, Vilar de Barrio, Vilar de Santos y Vilardevós.

Incumplir la ley supuso la retención de fondos para Verín y el bloqueo de ayudas a Xinzo

Incumplir la obligación de informar sobre su actividad económica a los órganos de fiscalización no sale gratis a los ayuntamientos. Las entidades locales gallegas deben rendir cuentas ante el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y ante el Consello de Contas y las consecuencias de no hacerlo son diferentes en cada caso. No cumplir con el Estado puede llegar a suponer la retención de las aportaciones mensuales que debería transferir al Concello desobediente. Se trata de una poderosa medida coercitiva puesto que esa es una de las principales vías de ingresos para los ayuntamientos.

A Verín le ocurrió este mismo año y el Estado le retuvo las cantidades que le habrían correspondido recibir en abril, mayo, junio y julio hasta que finalmente el Ayuntamiento cumplió con su obligación de rendir cuentas de su actividad económica correspondiente al ejercicio 2014. Hay que tener en cuenta que, en su caso, cada mes recibe algo más de 200.000 euros. Si el Concello de Ourense llegase a verse en esa misma situación, el Estado podría retenerle unos 2,2 millones de euros mensualmente.

Subvenciones

Además de cumplir con Madrid, los ayuntamientos deben hacerlo con Santiago, concretamente con el Consello de Contas. Hasta hace pocos años no rendir cuentas ante ese organismo no conllevaba prácticamente ninguna consecuencia, pero desde el 2011 está en vigor un decreto del gobierno autonómico que impide a la Xunta conceder subvenciones a las entidades locales desobedientes. En el año 2014, el Concello de Xinzo, con carencias de personal especializado que retrasaron la aprobación de sus cuentas, tuvo que renunciar a solicitar una ayuda para un proyecto de eficiencia energética.

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