Una sala para catar los vinos de O Ribeiro que aquí no se encuentran

Uxía Carrera Fernández
Uxía Carrera RIBADAVIA / LA VOZ

RIBADAVIA

Iria Otero abrió la vinoteca y sala de catas Bágoa Vinos en Ribadavia
Iria Otero abrió la vinoteca y sala de catas Bágoa Vinos en Ribadavia SANTI M. AMIL

Iria Otero abrió Bágoa Vinos en Ribadavia para dar a conocer la denominación y los productores pequeños difíciles de conseguir

05 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Cada vez más gente visita Ribadavia, pero pocos llegan a conocer realmente lo que significa la viticultura en O Ribeiro. Para que se vayan con esa información, la productora y enóloga Iria Otero acaba de abrir Bágoa Vinos en el casco antiguo de la capital comarcal. Es una sala de catas que trabaja bajo demanda con una parte de tienda. Vende botellas de proyectos de autor que mayoritariamente viven de la exportación, por lo que es muy difícil conseguirlos. «Non é un proxecto pensado nos ingresos, senón para dar a coñecer a denominación», explica. Lo compagina con su homónima bodega.

El local de Iria se encuentra en el número 24 de la calle Salgado Moscoso. Se trata de un espacio de la Xunta que consiguió por subasta, sumándose a los bajos rehabilitados recientemente con el proyecto Vilas Vivas. El barrio judío de Ribadavia va recuperando vida poco a poco. «Visitantes sempre houbo, pero non había oferta», defiende la viticultora. Hace un año y medio que ella pensó en abrir una sala de catas con una parte de tienda, cuando no había ninguna vinoteca. Ahora ya hay opciones, aunque Iria defiende que lo que faltan son taperías, no tanto restaurantes, para complementar el interés por los vinos. Bágoa se centra en ser un aula bajo demanda. Muestran tres o cuatro botellas de O Ribeiro en sesiones de unos cuarenta minutos. Los vinos seleccionados por ella son de bodegas de proyectos personales —la más grande produce 60.000 botellas— que no se pueden encontrar en el supermercado ni en tiendas en Galicia. «A denominación está moi atomizada en adegas pequenas e isto é un tema didáctico para dalos a coñecer», aclara. La viticultora les explica las variedades, la forma de trabajar de cada bodega o la historia de la denominación. A los visitantes les interesa conocer la antigüedad y la diferenciación de cada zona vinícola. Iria, que es de Vigo y trabaja en varias denominaciones pero escogió O Ribeiro para abrir su bodega, tiene claro el potencial de la comarca: «É a zona con máis capacidade de producir viños diferentes e interesantes de Galicia». Aunque la treixadura es su variedad estrella, cree que habría que apostar más por la mezcla de varias autóctonas. De todo eso podrán aprender los clientes. Además, también ofrecen el local para reuniones de bodegueros. La tienda estará abierta durante los fines de semana, pero aunque la puerta esté cerrada «sempre se pode chamar».