Aprendiendo la tradición vitivinícola

El colegio Amencer de Ribadavia ha improvisado una bodega para que los pequeños hagan vino


ourense / la voz

Los niños del aula de Francelos del colegio público Amencer de Ribadavia, de entre tres y seis años, están elaborando su propio vino con la ayuda de sus profesoras y de Antonio Míguez, viticultor ribeirán. «Aprenderon de onde sae o viño e que primeiro se converte en mosto e fixemos unha cata tamén para que probasen», explica Míguez sobre la actividad que están llevando a cabo en el centro.

Empezaron un poco cohibidos pero al final pisar las uvas resultó muy divertido y hubo alguno que se resistía a dejar el vaso de mosto a un lado.

«Ao cabo de 48 horas tamén estiveron escoitando como fervía o viño e a partir de agora terán que vixiar tódolos días como vai evolucionando cun refractómetro», añade el profesional. Y es que, hasta final de curso, no podrán embotellar el resultado final pero podrán observar cómo va cambiando de color y cómo varía la graduación de la uva. Hasta ahora se quedaban en el paso de pisar las uvas, pero este año han decidido aprender el proceso completo y tienen montada una bodega improvisada. «Explicámoslles as variedades de uva que hai e que non todas serven para facer viño», cuenta Míguez.

Los alumnos de San Cristovo e San Paio, del mismo centro, también participaron en el pisado.

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