La Xunta garantiza el servicio de buses de línea pese a la renuncia de empresas

Confía en tener adjudicados los nuevos contratos antes de agosto del próximo año


ourense / la voz

El pulso que mantienen la Xunta y empresarios del transporte en la provincia de Ourense se saldará sin consecuencias para los usuarios de los núcleos rurales. Eso es, al menos, lo que defiende la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras a la que el movimiento de un grupo de profesionales del sector de renunciar en bloque a las concesiones en la provincia no les ha cogido de sorpresa. Fuentes de la administración autonómica aseguran que los técnicos ya tienen prácticamente listo el pliego de condiciones del nuevo concurso público que adjudicará la veintena de concesiones en Ourense. Según las previsiones que manejan en Santiago, las adjudicaciones estarán resueltas antes de agosto del 2017. Y es que esa fecha se ha convertido en la auténtica línea roja del enfrentamiento entre empresarios del transporte y la Xunta.

Representantes del sector remitieron en agosto un escrito a la Dirección Xeral de Mobilidade para presentar su renuncia a estas concesiones de la totalidad del transporte regular urbano por carretera en Ourense. Su siguiente movimiento se produjo en días pasados cuando enviaron una misiva más escueta a los alcaldes de la provincia que se verían afectados por esta renuncia. En esa carta anuncian que a partir de agosto del próximo año dejarán de prestar ese servicio. Y es que, según marca la ley, los empresarios tienen la obligación de mantener los servicios en línea por un período de un año. Desde la administración autonómica se engloba este movimiento como una medida de presión en la negociación y en la búsqueda de unas condiciones económicas que mejoren las que están vigentes en Galicia desde que en julio del año pasado se aprobara la actualización del sistema de transporte público -Ley 10/2016 de la Xunta de Galicia-. «Nuestra prioridad es que se preste el servicio a los ciudadanos», indicaron las mismas fuentes.

La renuncia de empresarios de transporte a mantener las líneas se realizó en agosto, apenas dos meses después del cambio de la normativa autonómica. Sin embargo, la conflictividad en el sector gallego -Ourense es la provincia más afectada porcentualmente pero también se han producido renuncias en Lugo, Pontevedra y A Coruña- viene de atrás. De hecho, una sentencia judicial anulaba las concesiones que se encontraban en vigor y obligaba a una reestructuración y modernización de un sector que mantenía vigentes contratos antiguos y que muy poco tenían que ver con la situación actual de la red de transporte y necesidades de los viajeros ourensanos. Esa sentencia dejaba en el limbo concesiones que se prolongaban hasta el año 2027.

Los argumentos empresariales

En los escritos de renuncia enviados por diferentes empresarios a la Dirección Xeral de Mobilidade el pasado agosto se refieren a la inviabilidad económica. Aseguraban que su explotación suponía un «grave desequilibrio económico, y dado que, de continuar en la explotación se vería agravado ese desequilibro por las obligaciones y cargas que dicha continuidad conlleva». También avanzan que pedirán «liquidaciones mensuales» a modo de compensación por mantener el servicio durante este año.

El recorrido de Ourense a Vigo, entre la veintena de afectados

Los escritos de renuncia que empresarios del sector del transporte han enviado a la Xunta de Galicia suponen un auténtico terremoto en el actual reparto de los servicios en línea que comunican a los vecinos de la provincia. Sus consecuencias, en caso de que en algún momento dejara de estar operativo, serían especialmente graves para los vecinos del rural. Eso no significa que no repercuta a servicios urbanos. Es el caso del recorrido que conecta Ourense con Vigo y Pontevedra y que se encuentra en manos de Auto Industrial. Otra concesión provincial sobre la que se ha presentado la renuncia por la empresa que la gestionaba (Anpian) es la que comunica la capital con San Cibrao.

En total, de la veintena de concesiones provinciales un total de diez tienen como punto de origen o remate la estación de buses de la capital ourensana. Se trata de las conexiones con Cambeo, Santomé, Xunqueira de Espadañedo, Feces de Abaixo, Viana do Bolo, Tamallancos, sanatorio de Toén, Entrimo, Vigo, A Barrela y San Cibrao. El resto de líneas afectadas y que quedarían en suspenso a partir de agosto del 2017 sino se procede a su concesión antes serían: Ribadavia-Berán; O Carballiño-Ribadavia; Verín-Viana; Barbantes-O Carballiño; Verín-Vilardevós; Xinzo de Limia-Oímbra (Videferre); y Castro Caldelas-Monforte. Fuentes del sector precisan, en todo caso, las líneas que no se verían afectadas por esta renuncia masiva se corresponden con servicios que se realizaban en la zona de A Mezquita y Valdeorras, pero que ya no están operativas.

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