La alcaldesa de Ramirás asegura que tomó medidas al detectar arsénico en el agua de la traída

La Voz OURENSE

RAMIRÁS

MIGUEL VILLAR

El BNG la acusó de haber ocultado el resultado de una analítica

06 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La alcaldesa de Ramirás, Isabel Gil (PSOE), asegura que la población puede estar tranquila porque el Concello tomó medidas desde que detectó un nivel algo elevado de arsénico en el agua de la traída municipal. Desde el mes de julio, el Concello está comprando cisternas de agua potable para el suministro, afirma. Gil niega las acusaciones del BNG de haber ocultado una analítica que revelaba niveles altos de arsénico en la captación que el Concello hace en la cámara de carga de la minicentral hidroeléctrica del río Tuño, un problema que se arrastra desde hace varios veranos. El concejal Marcos Meléndez (BNG) afirmó que la alcaldesa ocultó los datos de dos analíticas que mostraban niveles altos de ese metal a finales de junio en el depósito de Pereira, y que Gil «eludiu o rexistro municipal». Meléndez exigió en el último pleno una copia del expediente completo de gestión de aguas. Según Gil, las analíticas oficiales de Aquaourense están publicadas y hasta junio eran correctas. El informe que cuestiona el BNG es, según la alcaldesa, de un contraanálisis preventivo que pidió el Concello y que si no se pasó por el registro fue por «un despiste». Gil dice que están tomadas las medidas que requirió Sanidade. El edil y la regidora se cruzan acusaciones recíprocas de mentir sobre este asunto.