«Cierro porque estoy harta de que me agredan en mi local»

Una hostelera de Xinzo deja su negocio tras ser golpeada en su bar por individuos distintos en tres ocasiones


Xinzo / La Voz

Irene Fernández Hernández es una hostelera que no ha tenido muy buena suerte con algunos de sus clientes durante los últimos tiempos. En los pasados seis meses, esta verinense, afincada hace tiempo en Rairiz de Veiga y que abrió la tapería A cociña da avoa hace algo más de un año, ha sufrido tres agresiones en su establecimiento por parte de tres individuos.

«Aquí no hacemos otra cosa que trabajar mañana, tarde y noche para intentar sacar adelante un negocio. Ahora ya estoy harta; cierro porque estoy harta de que me agredan en mi propio local», lamenta Irene tras estos incidentes. El último tuvo lugar recientemente, cuando una persona, J. G. comenzó presuntamente a zarandear a la mujer al tiempo que la llamaba «hija de puta y muerta de hambre», tras un roce con el supuesto agresor durante las recientes fiestas patronales de Xinzo. «Se presentó haciendo un ruido enorme con una moto a escasos metros del local, luego hubo una discusión y me zarandeó cogiéndome por el brazo. Presenté una denuncia en el juzgado, pero aún no me han comunicado nada», afirmó la empresaria.

La anterior agresión a la mujer tuvo lugar hace un par de meses, cuando un hombre, D.S.R., empezó a agredirla verbalmente y a amenazarla de muerte. Al salir el marido de la hostelera en su defensa, el presunto agresor echó mano de una navaja, con la que hizo un corte en la mano a Irene, según el parte de lesiones presentado en el juzgado. A falta de resolución judicial D. S. R., que tiene varios antecedentes penales, tiene una orden temporal de alejamiento del local.

Con un taburete

El otro incidente con otro individuo diferente, también con antecedentes penales, se produjo a finales del año pasado, cuando M. A. comenzó, sin previo aviso, a faltarle al respeto a la hostelera: «Muerta de hambre, hija de puta», le dijo. Tras pedirle que abandonara el establecimiento, el individuo la golpeó con un taburete en una pierna causándole lesiones leves, tras enzarzarse con otro cliente que salió en defensa de la mujer agredida. El individuo fue condenado por la jueza de Xinzo a pagar una cantidad simbólica por la pérdida de ingresos del local, que tuvo que ser cerrado tras el incidente. Irene no reclamó indemnización por la agresión.

La hostelera niega que el suyo sea un bar polémico y se lamenta de su mala suerte. Estos días, la hostelería de Xinzo está en temporada alta y la propietaria de A cociña da avoa no pierde el ánimo y espera mejorar sus cajas y olvidar los disgustos de los pasados meses. Pero en septiembre, cerrará su negocio. «No vale la pena, el negocio no va bien y no estamos aquí para que encima nos peguen», sentencia.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos
Comentarios

«Cierro porque estoy harta de que me agredan en mi local»