La Justicia, ejemplo de que hay vida más allá de la política


Esta sección nació con el objetivo de resumir las noticias de los siete días de la semana publicadas en los siete ejemplares de La Voz de Ourense. Tal día como hoy, en los que los ciudadanos están llamados a las urnas, la política debe quedar al margen de esta crónica para evitar que una frase o un acento lleven a la torticera interpretación de apoyo o censura a una u otra de las candidaturas sobre las que hoy sentenciarán los ourensanos. El cronista debe, pues, abstraerse de ese clima de ilusión dominical que a los que peinan canas le retrotraerá a tiempos lejanos de similares anhelos, y pondrá el énfasis en una verdad de Perogrullo: Hay vida más allá de la política. Aunque esta todo lo impregne, una campaña electoral no paraliza el acontecer cotidiano. En Ourense estos siete días pasaron cosas señaladas en diversos ámbitos siendo en el judicial las más significativas. Pasó que una jueza ha decidido investigar al presidente de la Diputación por ofrecer un puesto de trabajo público a una joven a cambio de sexo consentido en el hotel Francisco II. En la denuncia que el fiscal jefe de Ourense archivó porque consideraba que «no tiene indicio racional mínimo», la titular del Juzgado de Instrucción número 3, ha apreciado «la posible existencia de un delito de acoso sexual». ¿A qué obedece tal divergencia de criterio? ¿A qué el fiscal es hombre y la jueza, mujer? ¿Es el fiscal más comprensivo con el presidente de la Diputación y la jueza lo es con la denunciante? Craso error el de los que piense así para justificar responsabilidades. La divergencia entre fiscalía y jueza es la grandeza de una justicia tan garantista como la española. Una justicia que permite que un mismo asunto sea visto desde distintos puntos de vista y en distintas instancias para, al final, acercarse lo más posible al sentido común de la mayoría de los ciudadanos de los que, en definitiva, y según el artículo 117 de la Constitución, emana la justicia.

Y sin salir del ámbito judicial, esta semana pasó también que el Juzgado de Instrucción número 2 archivó la causa contra la exedila de Urbanismo, Áurea Soto, al no apreciar delito en la concesión de la licencia de ocupación y apertura que en su día le había dado a la residencia universitaria. Bien es verdad, que para la exconcejala del PSOE la semana fue agridulce. A la alegría de su exculpación se le une el disgusto de saber que el fiscal propone su inhabilitación (y la del exregidor Paco Rodríguez) por diez años por prevaricación al haber contratado a personas externas al Concello para hacer informes relacionados con urbanismo y rehabilitación. Son los rescoldos de una legislatura municipal en la que los escándalos judiciales sustituyeron demasiadas veces a los aciertos políticos.

El dato. Para la reflexión y la acción o para la lágrima y la resignación. La sangría de habitantes que sufre la provincia de Ourense desde hace décadas sigue imparable. Ni los gobernantes del ayer ni los de hoy son capaces de taponar la herida de una provincia que en el año 1981 tenía 430.159 habitantes y que hoy, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, contabiliza 318.391. En 33 años perdió 111.768 vecinos y no se ve antídoto a la vista toda vez que el descenso en el 2014 en la provincia ourensana fue de 3.902 personas repartido entre 78 concellos.

Carta abierta a Asunción Morgade

Con la vitola de independiente has llegado, estimada alcaldesa, a la poltrona municipal de Rairiz de Veiga. No ha sido un camino de rosas. Primero hubo que desalojar a tu antecesor pues su concepto patrimonial del cargo le llevó a oponer más resistencia (a pesar de que la justicia dictaminó que debía abandonarlo por prevaricador), que el coronel Moscardó en el alcázar de Toledo. Y esta semana, en el pleno de sustitución, los ediles que sí son del Partido Popular (y no, como el exregidor, de los que pasaron de apóstoles del nacionalismo a abanderados del baltarismo), te negaron su apoyo y dejaron tu futuro en el aire por mucho que consideres que vas a reunificar el gobierno con el reparto de prebendas. La frase de tu compañero Ferreiro («levo tapando eiquí moita merda pero non vou tapar máis»), debía llevarte a la reflexión. Y desde tus 29 años y desde la independencia que proclamabas en La Voz («no me siento vinculada a ningún partido; nunca milité en ninguno») tienes la ocasión de destapar las cloacas de un proceder que llevó a tu padrino político y antecesor en el sillón a abandonar la consistorial por la puerta del deshonor. Espero que te ilusione ventilar el ambiente corrupto de la Consistorial y explicar a los vecinos de Rairiz de Veiga que otra forma de gobernar (sin amiguismos, sin enchufismos, sin ilegalidades) es posible.

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