La granjera de Piñor: «Inda non sei o que vou facer»

M. Rodríguez OURENSE / LA VOZ

PIÑOR

Daños en una granja porcina de Cotales (Piñor, Ourense) después de sufrir un derrumbe parcial
Daños en una granja porcina de Cotales (Piñor, Ourense) después de sufrir un derrumbe parcial Santi M. Amil

La instalación sufrió un derrumbe parcial que provocó grandes daños, aún pendientes de evaluar, y la muerte de decenas de cerdos

01 jun 2021 . Actualizado a las 19:40 h.

Modesta todavía está reponiéndose del mazazo que ha supuesto el derrumbe parcial de la granja que lleva gestionando durante veinte años en Cotelas (Piñor) El domingo parte de la nave en la que cría lechones y cerdos para vender se vino abajo. Todavía no se conoce la cantidad exacta de animales que murieron. Algunos pudieron ser rescatados, pero otros todavía están bajo los escombros. La propietaria esperaba ayer lunes que fuesen a desescombrar la zona dañada, tanto para empezar a hacer una evaluación más real de lo perdido, como para retirar los cadáveres de los cerdos muertos, ya que con las elevadas temperaturas de estos días enseguida entran en putrefacción.

«Non sei o que vou facer», decía ayer la granjera, mientras atendía a un cliente tras volver sin éxito de Ourense, donde estaba citada para vacunarse. Este lunes, cuenta, solo estaba programada vacunación por la mañana e hizo el viaje en balde. Y tiene que atender varios frentes: la llegada de un constructor para reparar la estructura dañada y a un cliente con alguna venta pendiente; también se esperaba la presencia de la aseguradora para iniciar los trámites del siniestro. Modesta lleva veinte años con la granja, es productora independiente y vende los lechones y los cerdos criados a particulares. Después del derrumbe, todavía no sabe cómo solucionará todos los problemas, pero el día después ya estaba buscando esas soluciones.

Por parte del Concello de Piñor, trabajadores municipales ayudaron para recuperar algunos de los animales que se habían salvado, explicó el alcalde, José Luis González. Algunos fueron trasladados el mismo domingo en un camión y otros resguardados ayer en otra parte de la granja que seguía habilitada.