La hamburguesería más premiada de Ourense busca quien tome el relevo tras catorce años de reconocimientos

OURENSE CIUDAD

Ángel y Juan están al frente de la hamburguesería La Estación de Loman
Ángel y Juan están al frente de la hamburguesería La Estación de Loman ALEJANDRO CAMBA

Ángel Canal y Juan Varela, de La Estación de Loman, deciden dar un paso al lado en el exitoso negocio de hamburguesas de autor

10 ago 2026 . Actualizado a las 12:20 h.

Dicen que lo breve, si bueno, dos veces bueno. En el caso de la trayectoria del restaurante Estación de Loman no fue tan breve —llevan casi 14 años con su cocina a pleno rendimiento—, pero lo que es innegable es que han sido casi tres lustros llenos de éxitos. Ángel Canal y Juan Varela son los encargados del crecimiento meteórico del local situado en el número cinco de la calle Monte Medo, en el barrio ourensano de San Francisco. Hace poco decidieron comunicar su decisión de hacer una pausa en el camino y comenzar una nueva etapa, tanto en sus vidas como en Estación de Loman. No por falta de ilusión ni ganas, porque si de algo están orgullosos es del modelo gastronómico que han construido a lo largo de los años. «Nosotros hemos estado estos 14 años siempre al pie de este restaurante para dar la mejor calidad, con productos sostenibles y apoyar el comercio local. Es un poco la promoción que hemos hecho», concreta Ángel.

Su local continúa abierto al público porque la idea de ambos socios no es cerrar sus puertas, sino dar continuidad al proyecto que les ha llevado a ganar concursos a nivel nacional y autonómico con sus hamburguesas de autor. «No queremos que esto sea una tristeza, sino que queremos que La Estación de Loman continúe otros 15 años más, sería ideal. Tenemos el interés de algunos empresarios que quieren inicializar una etapa de su vida continuando este proyecto o empezando uno nuevo», continúa Canal. Y aunque siempre cabe esta posibilidad, el futuro idóneo de Ángel y Juan para su restaurante sería mantener la apuesta que ellos mismos comenzaron: «Sí que es verdad que estamos buscando un encaje perfecto para que sea así. En cuanto a la forma de trabajar, nosotros tenemos la nuestra y otra gente la tendrá la suya que puede ser incluso mejor, no se sabe. Pero lo que sí vamos es a darles todas las claves para que, si puede ser, se continúe».

Esta decisión no llega por motivos económicos, sino todo lo contrario. «A nivel de números todo está funcionando muy bien, tenemos una clientela fija y muy marcada. Tras conocer esta noticia muchos nos escribieron mandándonos saludos, porque al final ya todos te conocen», confiesa Ángel. El cambio de aires consensuado entre ambos socios se materializa debido a los retos a los que se deben enfrentar día a día en su negocio. «En el mundo de la hostelería cada vez te tienes que esforzar más y dar lo máximo de ti para que todo vaya bien, y aún así nos cuesta un poco. Es todo un compendio de situaciones que, después de enfrentarte a ellas, es necesario un cambio de rumbo», apunta Canal. 

El futuro de Estación de Loman está asegurado, o al menos esa es la idea que Ángel y Juan tienen sobre su primer apuesta como socios. Pero sobre lo que hará cada uno de ellos tras dejar este negocio, las ideas aún están en proceso de maduración. «Nosotros somos muy buenos amigos y nunca vamos a dejar de serlo. No es que haya pasado algo o que hayamos tenido algún problema. Simplemente no sabemos qué va a ocurrir, si vamos a comenzar algo juntos o por separado», señala Ángel. Mientras su futuro se está fraguando como sus platos, a fuego lento y con cariño, a pesar de no saber qué les deparará, Canal tiene muy claro que «nos vamos a ver seguro y vamos a estar muy cerca».