Los bomberos certificaron el deteriorado estado de su estructura
10 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Desde el pasado 8 de junio el tiempo parece haberse detenido en la calle Reza de Ourense. O, al menos, cualquier tipo de intervención sobre uno de los edificios situado en las inmediaciones de este vial y de la calle Doctor Fleming. Se trata de un inmueble abandonado cuya estructura ha sucumbido al paso del tiempo y a la falta de mantenimiento. Hace poco más de un mes los bomberos recibieron una llamada alertando del riesgo que suponía para los vecinos de la zona y los peatones, tras detectar una grieta en su estructura. A esto se le suma de la existencia de peligro de derrumbe y de desprendimientos de elementos de la fachada.
Tras desplazarse al lugar e inspeccionar el edificio desde el exterior —mediante una autoescalera para acceder hasta la cubierta— y también en el interior, confirmaron las sospechas iniciales. Según explican desde el cuerpo de bomberos, lo primero que detectaron fue la entrada de agua en distintos puntos del inmueble, además de graves problemas estructurales. Una de las vigas estaba desplazada, por lo que, junto con el arquitecto técnico que les acompañaba, consideraron necesario apuntalar el interior del edificio. Entre las medidas urgentes que estimaron necesarias figuran el refuerzo del forjado, las ventanas y cualquier hueco que, por la inestabilidad de la estructura, pueda derivar en un derrumbe.
Tras esta actuación, el caso quedó en manos del departamento de Disciplina Urbanística, encargado de valorar la viabilidad del inmueble —que permanece a la venta— y decidir si procede declararlo en ruinas. Un mes más tarde, las actuaciones han sido mínimas. Por el momento, una parte de la calle Reza, la correspondiente al frente del edificio en cuestión, permanece cortada al tráfico con unas vallas. Ese espacio se ha convertido en un aparcamiento improvisado para vehículos de reparto y turismos de particulares que viven en las inmediaciones. Gente que trabaja o vive en edificios próximos al inmueble aseguran que, desde entonces, no han vuelto a ver a nadie realizando obras o inspecciones, aunque también confirman que no se han producido nuevos desprendimientos de elementos estructurales.
Pena Trevinca
Algo más de cinco meses después de que un socavón frenase en seco el tráfico de la calle Pena Trevinca, ayer el vial se reabrió por completo a los vehículos. El 27 de enero se produjo un hundimiento en el firme con motivo de las fisuras en una galería hidráulica de más de 50 años. Desde el Concello aseguran que esta intervención es prácticamente la única de España por sus dimensiones, de un metro por u metro, además de su larga extensión, que fue colocada y curada con luz utravioleta. Después de reparar los daños estructurales, el miércoles se finalizaron las tareas de asfaltado del pavimento. A esto se le suma la reparación de las aceras junto con la humanización del entorno.