Perdió 1.900 euros con el timo del mensaje de WhatsApp de la hija en apuros: «Al principio no desconfié»

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

El acusado compareció por videoconferencia al juicio en Ourense
El acusado compareció por videoconferencia al juicio en Ourense M. FERNÁNDEZ

El hombre que recibió el dinero en su cuenta corriente niega los hechos en el juicio en Ourense y alega que él también es una víctima

08 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El 3 de agosto de 2022, una vecina de Ourense recibió en su teléfono móvil un mensaje de WhatsApp. La comunicación procedía de un número desconocido para ella, pero alguien que se identificó como su hija le explicaba que había perdido su teléfono y le pedía que le hiciera una transferencia de 1.926 euros con urgencia, porque los necesitaba. La víctima cayó en la trampa. «Era normal que mi hija me pidiera dinero de esa manera; siempre hablábamos por mensaje porque ella vivía en la montaña de León y no siempre tenía cobertura, así que al principio no desconfié», explicó la perjudicada este martes ante la magistrada del Juzgado de lo Penal número 2 de Ourense. Por ello, lejos de sospechar que quien le escribía no era su hija, sino un delincuente, hizo la transferencia sin realizar demasiadas comprobaciones.

La casualidad quiso que aquel día ella estuviese preparando todo para irse de vacaciones y tuviera muchas cosas en las que pensar. Eso sí, cuando le llegó otro mensaje pidiéndole una nueva cantidad, se puso en lo peor. «Desconfié e intenté hablar con mi hija, que me confirmó que había sido una estafa». La mujer, a la que el banco nunca devolvió el dinero, acudió de inmediato a presentar una denuncia en la comisaría de policía. Los investigadores comprobaron que el dinero se había transferido a la cuenta de un particular, vecino de Castellón. Ahora se le atribuye un delito de estafa por el que el fiscal reclama una condena de dos años de prisión, pero el sospechoso, que compareció por videoconferencia desde la ciudad en la que vive, niega haber sido el autor del fraude. «Soy una víctima», dijo, asegurando que no conocía a la perjudicada y que no era el titular del teléfono móvil desde el que se enviaron los mensajes. El fiscal insistió en que el dinero llegó a su cuenta y pidió la pena, pero la defensa sostiene que no hay pruebas para incriminarlo.