El campus de Ourense nombra al luso António Nóvoa como el 32º doctor honoris causa coincidiendo con el Día de Portugal

La Voz OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

El profesor Xosé Manuel Cid entrega el anillo a António Nóvoa.
El profesor Xosé Manuel Cid entrega el anillo a António Nóvoa.

El catedrático recibió la máxima distinción académica en un acto donde reivindicó una educación para la libertad y la esperanza frente al fatalismo

12 jun 2026 . Actualizado a las 17:16 h.

La Universidade de Vigo investió formalmente este miércoles al catedrático de Educación António Manuel Seixas Sampaio da Nóvoa como su 32.º doctor honoris causa. El solemne acto académico, que coincidió con la celebración del Día de Portugal, se desarrolló en el salón de actos Marie Curie del edificio Politécnico del campus de Ourense. Con esta distinción se reconoce su dilatada trayectoria y sus aportaciones en el ámbito de la pedagogía, concretamente en la historia de la Educación.

La ceremonia estuvo presidida por Manuel Reigosa, rector en funciones de la UVigo, acompañado por Luís Manuel dos Anjos Ferreira, rector de la Universidad de Lisboa; Belén Rubio, vicerrectora de Investigación, Transferencia e Innovación; Isabel Mociño, decana de la Facultad de Educación y Trabajo Social, y Francisca Fariña, directora del Departamento de Análisis e Intervención Psicosocioeducativa. Al acto asistieron autoridades gallegas y portuguesas, miembros del Claustro y del equipo de gobierno, entre quienes se encontraba Carmen García Mateo, próxima rectora de la universidad gallega, el diputado Rosendo Fernández y la concejala Tamara Silva.

La concesión de este título fue aprobada por el Consejo de Gobierno de la institución el pasado 25 de marzo de este año, tras la propuesta formulada por el Departamento de Análisis e Intervención Psicosocioeducativa y respaldada por otros ocho departamentos del área jurídico-social. El encargado de leer la laudatio fue Xosé Manuel Cid, profesor de Historia de la Educación de la Facultad de Educación y Trabajo Social del campus de Ourense y promotor de la iniciativa, quien recordó que el nombramiento coincide con la conmemoración de los 50 años de Pedagogía en Ourense y 25 de la facultad como aglutinadora de las titulaciones de formación del profesorado, Educación Social y Trabajo Social.

Una defensa de la esperanza y la libertad en la universidad

Tras recibir los atributos tradicionales del nombramiento —el birrete, el libro, el anillo, los guantes blancos y la medalla—, Nóvoa pronunció su discurso de ingreso. El pedagogo manifestó su agradecimiento indicando que «este doctorado me hacía falta, por proceder de una universidad de Galicia, y de Vigo, la ciudad más cercana a mi tierra, Valença», vinculando su recorrido vital a la cultura fronteriza y transfronteriza gallego-portuguesa.

En su intervención, Nóvoa alertó de que la sociedad actual falló al anunciar a la juventud «un futuro peor que el nuestro» y dejar el imaginario de la esperanza «en manos de monstruos vendedores de ilusiones, profetas tecnológicos y demagogos sin escrúpulos». Frente a ello, instó a la universidad a «levantar una esperanza aprendida, esclarecida, capaz de afrontar la realidad sin rendirse al fatalismo».

Asimismo, remarcó el carácter humano de la enseñanza: «Tal vez llegue el día en que sea posible comprar o alquilar inteligencia en Internet, pero nadie podrá comprar educación, porque lo que nos educa no es la respuesta, sino el recorrido». Citando a Bernardino Machado, concluyó que una universidad debe ser, ante todo, escuela de libertad.

Por su parte, Reigosa calificó a Nóvoa de «bo e xeneroso», alabando su coherencia ética. El rector aprovechó su intervención para advertir contra el odio y la exclusión mundiales, defendiendo la educación como una herramienta para «formar persoas capaces de exercer unha cidadanía crítica, consciente e responsable». En la misma línea, el rector de la Universidad de Lisboa, Luís Manuel dos Anjos Ferreira, ensalzó el papel de Nóvoa en la construcción de la institución lusa y reivindió las universidades como «lugares de fermentación de la paz», celebrando el acto como un reflejo de la cooperación mutua entre Lisboa y la UVigo.

António Nóvoa, nacido en Valença (Portugal) y con raíces paternas gallegas, cuenta con una doble condición de doctor: en Educación por la Universidad de Ginebra (1986) y en Historia por París IV-Sorbona (2006). Su carrera profesional estuvo ligada a la Universidad de Lisboa desde 1985, donde ejerció como catedrático desde 1996 hasta su jubilación en el 2024, además de desempeñar las funciones de vicerrector y rector (2006-2013) y rector honorario (2014).

A nivel investigador, es autor de 37 libros, más de un centenar de artículos científicos, un centenar de capítulos de libros y 70 prólogos, habiendo dirigido más de 25 tesis doctorales. Fuera del ámbito universitario, Nóvoa fue candidato de las fuerzas de izquierda a la Presidencia de Portugal en el 2016, embajador de su país ante la Unesco (2018-2021) y miembro del Consejo de Estado entre el 2022 y el 2024.

Esta distinción de la UVigo se añade a los doctorados honoris causa que ya posee por las universidades de Algarve, Lusófona de Humanidades y Tecnologías, Brasilia, Río de Janeiro, Federal de Santa María y São Paulo, así como a su reconocimiento como profesor honorario del Instituto Politécnico de Macao y la concesión en el 2005 de la Gran Cruz de la Orden de la Instrucción Pública de la República Portuguesa.