El interventor municipal vuelve a activar el protocolo antiacoso del Concello de Ourense
OURENSE CIUDAD
La Xunta ha archivado una de las quejas presentadas por el ejecutivo local contra el funcionario
07 may 2026 . Actualizado a las 20:51 h.El Tribunal Supremo está pendiente de resolver los recursos presentados contra la sentencia que condena al alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, por acosar al interventor municipal. El origen de ese caso estuvo en una denuncia interna presentada por el funcionario que no fue atendida y ahora el trabajador ha activado de nuevo el protocolo antiacoso del Ayuntamiento.
El pasado día 7 de abril el regidor ourensano firmó un decreto en el que acordó la apertura de un expediente reservado de actuaciones previas ante un posible caso de acoso laboral tras la denuncia interna presentada por el interventor. El alcalde nombró como instructora a la jefa del servicio de Recursos Humanos y el día 10 de abril, con esa investigación en marcha, Jácome protagonizó un nuevo encontronazo con el funcionario de habilitación nacional encargado de fiscalizar la gestión económica del Concello. En el pleno celebrado entonces, Jácome avanzó que la morosidad del Ayuntamiento se agravaría e insistió en que la situación se debía a problemas burocráticos. El interventor pidió entonces la palabra para defenderse ante lo que definió como «continuas alusións veladas» a su trabajo.
Unos días después, el 16 de abril, el gobierno municipal emitió un nuevo decreto en relación a la denuncia por acoso laboral presentada por el funcionario. En esta ocasión, el acuerdo lo firma el segundo teniente de alcalde, José Ignacio González Pérez, primo de Jácome, porque el regidor se abstuvo de participar en el procedimiento por ser parte interesada en el mismo. La resolución declara la «inexistencia» del acoso laboral y archiva el expediente. Al denunciante le queda ahora la posibilidad de plantear un recurso de reposición ante el propio Concello y también puede acudir directamente a la vía judicial, como ya hizo en su momento.
Esta última denuncia del funcionario surge como respuesta a las tres quejas presentadas por el gobierno municipal contra él ante la Dirección Xeral de Administración Local argumentando el supuesto obstruccionismo del técnico. Una de ellas ha sido ya archivada.