El mejor bocadillo de Galicia es de Ourense: buen producto gallego e intenso sabor ahumado
OURENSE CIUDAD
Pablo Domínguez, de O Patrón, llegó a la final del certamen nacional y se llevó el primer puesto de la comunidad
06 may 2026 . Actualizado a las 13:27 h.La bocatería gourmet de Ourense O Patrón llegó a la final del concurso nacional de bocatas y allí se llevó el reconocimiento al mejor emparedado de Galicia. La propuesta «5ª sinfonía» de Pablo Domínguez fue una de las 15 seleccionadas para competir en la fase final celebrada este lunes en Madrid. Aunque no alcanzó el primer puesto a nivel nacional sí fue la opción más valorada entre los gallegos. El especial bocadillo seguirá disponible en el local de la calle Pizarro después de haber sido uno de los más demandados de su carta. Permite saborear la filosofía del local: tradición, buen producto, sabor intenso y mucho humo.
La propuesta de Pablo Domínguez le da el protagonismo a una carne de vaca gallega madurada durante 40 días y cocinada en kamado. «Es una elaboración muy presente en el local porque nos gusta la cocina a la brasa», explica el ourensano. Va acompañada de pimientos rojos asados caramelizados también en kamado, pepinillos agridulces estilo polaco y coronado con un aro de cebolla en tempura. El pan es de bolla de masa madre de la panadería OSI. Es casi el ingrediente más importante para saborear un buen bocadillo. «Si algo nos caracteriza es la tradición y la apuesta por producto gallego», asegura. O Patrón lleva abierto apenas un año, es la primera vez que participó en este certamen y llegó hasta la final. Pablo viajó el lunes hasta Madrid para cocinar en directo su bocadillo. «Fue una experiencia muy chula, diferentes porque estás en una cocina ajena a la tuya, fuera de tu hábitat», cuenta. Además, debían entregar el bocata al jurado en unos tiempos marcados y compartiendo fogones. De hecho cree que le penalizó que el pan se tostase de más porque fue el último en emplear la plancha, cuando estaba a la máxima temperatura y no bajó lo suficiente. «Al final lo que marca la diferencia son los pequeños matices», aclara. No fue el mejor de toda España pero sí de Galicia, de donde había más participantes. El hostelero ourensano explica que ir hasta la final ya implica una visibilidad importante. Aunque la quinta sinfonía ya venía triunfando de antes en el local de la calle de los vinos. Por eso seguirá en carta. «Estamos contentos con el local porque al ser pequeño podemos tener todo controlado y asegurar que el producto que sale es gourmet», concluye como balance de su primer año de vida.