Un templo de empanadillas con producto local en Ourense

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Javier Acinas y Cindy Deisy en su nuevo local de empanadillas
Javier Acinas y Cindy Deisy en su nuevo local de empanadillas SANTI M. AMIL

Javier y Cindy Deisy ofrecen en Feroz once elaborados sabes, además de patatas rellenas y croquetas a un euro

28 abr 2026 . Actualizado a las 17:53 h.

Javier Acinas recuerda cuando en todos los bares de los vinos de Ourense las empanadillas eran un pincho imprescindible. Sin embargo, fue yendo a menos y por eso ha querido dar el lugar que se merece a esta clásica comida. Junto a su pareja, Cindy Deisy, abrirán Feroz en la calle Bedoya, un local especializado en elaboradas empanadillas de varios sabores y cargadas de producto local. Él es ourensano y ella argentina, por lo que aparte de en el amor coincidieron en un plato común de sus dos culturas. Trabajaron durante meses para encontrar la receta perfecta. «Lo que más nos llevó fue conseguir la masa perfecta, fueron meses de más de 500 pruebas pero logramos un producto de calidad», explica Javier.

Aunque Feroz recupera una comida muy clásica, lo hace desde un modelo de negocio más moderno. Es un pequeño local en el que solo sirven comida para llevar. También reparten a domicilio. «Yo soy cocinero de toda la vida y ahora, con lo que cuesta todo y lo cara que es la mano de obra, es difícil mantener un local físico, así que arrancamos así», explica. Además del céntrico comercio, tienen un amplio obrador en el que cocinan de cero todos los productos. Las empanadillas pueden ser de once sabores, con los que quieren acercarse lo máximo posible a la gastronomía gallega sin dejar de lado las últimas tendencias. Así es que los rellenos van desde carne de ternera gallega, cocinada con ajo, cebolla, pimientos, zanahoria y vino blanco, a mejillones de nuestra ría con gambón y salsa marinera, o una mezcla de quesos Arzúa-Ulloa, a otras opciones como puerros y champiñones ligados con crema de trufa, pollo carbonara o carne argentina. Como apunta Javier, llevan 90 gramos de relleno y están hechas de materia prima escogida al detalle para que sea local y de calidad. Aunque las empanadillas son las protagonistas y la especialidad del negocio, las acompañan de la opción de patatas rellenas, con sabores similares. «Es una opción más ligera», apuntan. Además, se pueden añadir salsas —con once opciones diferentes— y hasta doce extras, Son ingredientes por los que hay que pagar aparte. Por último, venden croquetas a un euro de tres sabores: mejillones, jamón ibérico y una mezcla de quesos gallegos. La pareja inicia este emprendimiento trabajando mano a mano, además de con otro empleado, para ofrecer una comida rápida pero con buen producto «que le gusta a todo el mundo».