La Policía Nacional advierte a los mayores de Ourense: «¿Enviar la foto del DNI a color? ¡Ni al notario!»

Fina Ulloa
Fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

De izquierda a derecha: los agentes Ramón Carnero Afonso y María Luisa Carnero Fernández, la presidenta de Mulleres +60, Maria Antonia Rilo, el subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, y el inspector Felipe Rodríguez
De izquierda a derecha: los agentes Ramón Carnero Afonso y María Luisa Carnero Fernández, la presidenta de Mulleres +60, Maria Antonia Rilo, el subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, y el inspector Felipe Rodríguez SANTI M. AMIL

Cerca de un centenar de personas acudieron a una charla sobre seguridad en la que se repasaron los delitos en los que las personas de más edad son víctimas frecuentes

28 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Lo que me preocupa más y me da muchísimo miedo son las redes sociales y la cantidad de llamadas de números desconocidos que entran por teléfono intentando venderte algo para luego engañarte», decía Julia, una ourensana de 73 años que decidió acudir este lunes al Liceo de Ourense para escuchar una charla sobre seguridad para mayores. «No me considero una vieja, pero ya tengo mis años y cada vez oyes y ves más cosas, que al final te ponen nerviosa. Yo antes siempre contestaba a las llamadas, pero de un tiempo a esta parte ya ni cojo. Las ignoro. Y mis hijos me tiene muy avisada», añadía poco antes de que comenzase la jornada informativa, organizada por la asociación Mirada Mulleres + 60 con la colaboración de la Subdelegación del Gobierno y tres agentes de la Policía Nacional. Ellos se repartieron la tarea de ir repasando los principales delitos de los que son víctimas los mayores y ofrecerles algunos consejos para prevenir engaños o evitar robos, tanto cuando están en casa como cuando van por la calle, acuden al banco, están de vacaciones o entran en internet, ya sea en redes sociales o para compras y trámites. Durante algo más de hora y media, los policías fueron desgranando riesgos y aportando soluciones o, al menos, recomendaciones para evitarlos. Algunos suponen cambiar ciertos hábitos, como no sacar grandes cantidades de dinero del cajero, caminar siempre por el lado más pegado a la pared y colocar también hacia ese lado interior el bolso, para que sea más difícil que un caco intente robarlo de un tirón. Les aconsejaron desconfiar de alguien que viene a abrazarlos efusivamente simulando ser un conocido, porque es posible que pierdan la cartera o alguna joya en ese gesto cariñoso.

Y hablando de cariño, los agentes recordaron que no solo hay que tener cuidado con el amor romántico que llega por internet y puede esconder una estafa, sino que el filial es otro cebo que usan los delincuentes como cebo para que las madres y los padres muerdan el anzuelo. Lo demuestra uno de los que últimamente están más de moda: el del hijo en apuros que contacta por wasap o mensaje para decir que ha perdido el móvil y que le han prestado el que está usando, pero pide que se le envíe dinero con cualquier excusa.

De todos modos, no siempre desconfiar de todo es bueno. No fiarse de la cajera del banco y ponernos a recontar el dinero que hemos sacado nada más salir de la entidad, por ejemplo, es una costumbre tan extendida como peligrosa. Tanto como enviar una fotocopia de nuestro documento de identidad a color en un wasap. «¿Enviar la foto del DNI a color? ¡Ni al notario! Siempre en blanco y negro y tapando algún dato secundario que no sea necesario, como el del equipo expedidor, por ejemplo. Subir cualquier foto a la red es perder su control y ni se imaginan la cantidad de cosas que pueden hacer con él: desde pedir un crédito de esos rápidos a abrir una cuenta bancaria que luego sirva para una estafa que les lleve a acabar acusados de un delito», les recordó el inspector Rodríguez. Por supuesto también hubo recomendaciones para evitar que los malos se lleven los ahorros enviando mensajes haciéndose pasar por una entidad bancaria. Las frases «Nunca, nunca pinchar en enlaces, ni facilitar el pin ni claves bancarias» o «Colgamos, aunque parezcamos maleducados, y nos vamos al banco o llamamos a nuestro gestor y le consultamos» fueron las más repetidas. También hubo consejos para los riesgos de seguridad en el mundo real. Algunos ya muy conocidos, como dejar encargado a alguien de confianza cuando se sale de viaje que abra las persianas o vacíe el buzón para que los amigos de lo ajeno no tengan pistas sobre la ausencia. Los asistentes a esta jornada informativa pudieron ver incluso fotografías de cómo son los hilos de pegamento, de lana o de cinta adhesiva que los cacos dejan entre el marco y la puerta de las casas para que les sirvan como chivato de si está vacía o vive alguien. 

La charla, tras la bienvenida de la presidenta del colectivo organizador, María Antonia Rilo, comenzó con la intervención del subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, que recordó el aumento de fraudes y estafas vinculados al uso de internet, recordando que el pasado año este tipo de delitos crecieron un 12,5 % en la ciudad. No todas las víctimas son mayores, de hecho, la propia brecha tecnológica aleja a muchos de caer en algún tipo de engaño, pero también propicia que otros sean presas más fáciles que quienes ya han nacido en la era digital. «Os ladróns e os estafadores buscan aproveitarse das persoas máis vulnerables, coma os maiores ou os nenos, e o Goberno de España traballa para poñerlle freo a estes delitos con xornadas de información coma esta do Plan Maior do Ministerio do Interior», añadió Santos.