El campus de Ourense gradúa a la primera promoción de Relaciones Internacionales con 33 profesionales preparados para un mercado global
OURENSE CIUDAD
La UVigo despide a los nuevos titulados tras cuatro años marcados por la excelencia académica, el carácter trilingüe y una alta demanda de acceso
16 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El campus de Ourense vivirá el próximo 29 de mayo un hito académico con la graduación de la primera promoción del grado en Relaciones Internacionales. Esta titulación, que comenzó su andadura en el curso 2022-2023, se despide de sus primeros 33 graduados, definidos por la facultad como profesionales «versátiles» y «flexibles» preparados para integrarse en una sociedad y economía internacionalizadas.
El grado se caracteriza por su estructura interuniversitaria junto al campus de Ferrol (competente a la UDC). Tras dos primeros cursos comunes en los que se empleó la docencia híbrida, los alumnos se especializaron en tercero y cuarto. En el caso de Ourense, la mención se centró en Gestión de Proyectos y Negocios Internacionales, atrayendo incluso a diez estudiantes de Ferrol para cursar los últimos años en la ciudad de As Burgas.
Desde su implantación, la Facultad de Relaciones Internacionales se consolidó como una de las más demandadas del sistema universitario gallego. La nota de acceso evolucionó desde el 10,02 inicial del 2022 hasta el 11,45 actual, lo que se traduce en un «alumnado excelente, muy curioso y dinámico», según destaca la decana Laura Carballo.
Una de las grandes fortalezas de esta promoción reside en su formación trilingüe —gallego, español e inglés—, con la particularidad de que la mitad de la docencia se imparte íntegramente en inglés. Además, el plan de estudios destaca por su enfoque multidisciplinar, integrando áreas que van desde el derecho y la economía hasta la informática, la psicología o la ciencia política.
Superando los retos de una facultad nueva
El camino de estos primeros graduados no estuvo exento de dificultades logísticas. Al ser la promoción que estrenó la facultad, los estudiantes tuvieron que adaptarse a la falta de espacios propios —lo que implicó constantes cambios de aula— y a la complejidad técnica de las clases compartidas mediante tecnología con el campus de Ferrol.
Ainhoa García Marcos, representante de la delegación de alumnos, define la experiencia como un crecimiento tanto académico como personal: «Es increíble cómo un grado puede juntar tantas ramas distintas en tres idiomas. Somos pequeños granos de arena que harán que las siguientes promociones mejoren».
Por otro lado, ante la recta final con los trabajos de fin de grado y las prácticas, el mercado laboral espera a estos nuevos perfiles. Pese a no ser una profesión regulada tradicional, la decana Laura Carballo defiende la alta empleabilidad de los graduados debido a su capacidad de adaptación a los rápidos cambios tecnológicos y sociales.
La formación recibida los capacita para trabajar en ámbitos diversos, que incluyen desde grandes organismos internacionales y oenegé hasta pequeñas y medianas empresas que buscan expandir sus horizontes más allá del mercado doméstico. «La versatilidad de sus conocimientos los capacita para adelantarse a los cambios antes que otros», concluyó la responsable académica.