Una nueva tapería en los vinos de Ourense de platos gallegos con toques catalanes
OURENSE CIUDAD
Alexandra Pantoja se mudó de Venezuela a España hace diez años y siempre trabajó para gallegos: «Me encantó la comida de aquí y aprendí a hacerla»
03 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La zona de los vinos de Ourense suma una nueva tapería con la reapertura del local en la esquina de la praza dos Suaves. La Pantoja es el proyecto de Alexandra, una venezolana que se especializó en comida gallega desde que llegó a España. En su restaurante ofrece producto local casero con algún toque diferente y sabores de la gastronomía de Cataluña, donde vivió ocho años. «Siempre me encantaron los platos de aquí y tenía claro que mi primer negocio sería de cocina gallega», asegura.
La emprendedora de 27 años lleva dos viviendo en Ourense después de haber estado ocho en Barcelona. En la ciudad catalana siempre trabajó en hostelería, como camarera o como encargada. Incluso al otro lado de la península su carrera parecía estar destinada a su proyecto actual: «En todo mi transcurso en Barcelona siempre trabajé para gallegos». Allí conoció y aprendió a preparar la gastronomía gallega y, además, se enamoró de su sabor. Por eso, cuando se mudó a Ourense, tenía en mente lanzarse con su propio negocio de comida tradicional. Después de trabajar en otros locales de las calles de los vinos le dieron la oportunidad de coger ella misma el céntrico local que ahora es La Pantoja. «Ya tengo los conocimientos, vi cómo funcionaba aquí la hostelería y me apasiona este sector así que creí que era el momento de arriesgarme», explica.
Se decidió por ponerse al frente de una tapería abierta todo el día con pinchos, raciones y platos clásicos gallegos. En la carta diseñada por Alexandra, con ayuda del cocinero Josué, hay croquetas, patatas, tequeños, tortilla, pinchos de lacón, de lomo, baos, vieiras, pulpo... Pese a ser sabores conocidos, la hostelera relata que quiso idear algo diferente, para no ser igual que el resto de taperías. Por ejemplo, uno de los platos que más triunfa son los chipirones a la plancha que en su local se sirven con un cremoso de boniato. También usa la batata para crear una ensalada con pulpo, rúcula y miel. Además, por su experiencia en Barcelona, incluye toques catalanes como puede ser la escalivada. «Todo es casero y hecho en el momento, cuidando el producto», aclara. Alexandra está ilusionada con su proyecto, situado en la mejor zona de la ciudad: «Hay mucho turista y los vecinos son muy amables». No se le escapa que apostó por un local que cambia frecuentemente de dueño, pero cree que con buen trabajo y cocina de calidad esta vez puede ser a largo plazo. Además, está más que asentada en Ourense: «Después de venir de un sitio caótico aquí me siento muy bien, la gente es muy cálida».