Los ríos de la provincia siguen en alerta máxima y el Miño a su paso por Ourense alcanza su máximo en años, superando los 7 metros

La Voz OURENSE

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La borrasca Leonardo ha dejado ochenta incidencias en las últimas horas por inundaciones en viviendas y carreteras anegadas

06 feb 2026 . Actualizado a las 23:17 h.

La lluvia apenas da tregua en Ourense y la sucesión de temporales y borrascas mantiene la provincia en situación de alerta. Tras una jornada de jueves con muchas incidencias en toda la provincia, este viernes amaneció con los ojos puestos en el caudal de los ríos, que sigue siendo preocupante en algunas zonas. Tal y como informan desde la Confederación Hidrográfica Miño Sil, la situación más complicada es la que afecta a los ríos Arnoia, Limia, Sil y Miño,  sobre los que pesa una alerta que se califica de «alta». De hecho, el cauce de este último río a su paso por la capital ourensana sigue por encima de los siete metros, tras haber alcanzado en la tarde del jueves su máximo de los últimos años, con una cota de 7,73. El caudal, que lleva más de dos mil metros cúbicos de agua por segundo, se ha duplicado desde el 1 de febrero y no llegaba a esos niveles desde hace unos cinco años.

Esta situación provoca que una buena parte del paseo fluvial que rodea al cauce se encuentre inundada, si bien se esperaba que a lo largo de la jornada de hoy la situación se estabilice. Todas las zonas termales cercanas a la orilla permenecen bajo el agua. Desde el servicio de emergencias de Galicia, Axega, informan de que la borrasca Leonardo, que se espera que hoy deje atrás Ourense, ha provocado en las últimas horas 78 incidencias, de las que diez tuvieron como escenario la capital. 

Crecida del río Avia a su paso por Foz, en el municipio de Ribadavia
Crecida del río Avia a su paso por Foz, en el municipio de Ribadavia SANTI M. AMIL

Los bomberos tuvieron que acudir a un aviso en la calle Avilés de Taramancos, por una bolsa de agua en la zona donde se encuentra el ascensor que comunica con la calle Ervedelo. A media mañana de este viernes respondieron a un aviso motivado por un desprendimiento de una antena parabólica en un edificio del centro de la ciudad. Enseguida se trasladó hasta el lugar una dotación del parque, con el vehículo autoescalera. Tuvieron que desplegar el brazo articulado hasta el tejado del inmueble, situado en la calle Valle Inclán, muy cerca del colegio Maristas, para descolgar el aparato y evitar así que cayera a la calzada y pudiera provocar daños personales. Los profesionales se tuvieron que emplear todo el día en diversas limpiezas de calzadas y en pequeñas inundaciones sin consecuencias. Acudieron a un pasadizo en la zona de Ponxos, que quedó balizado, y achicaron agua de un transformador.

Además, se recibieron avisos por carreteras anegadas en localidades como Amoeiro y también hubo que achicar agua en viviendas situadas en municipios como Barbadás, Beariz o Ribadavia.

En cuanto a los ríos, sigue estando también en máximos el caudal del Arnoia a su paso por el municipio que lleva su nombre y preocupa también la gran crecida del río Limia, a su paso por Ponte Liñares, en Bande. En O Barco se sigue muy de cerca la situación del río Sil, que también está en alerta máxima, superando los ocho metros de altura.

En Xinzo, los bomberos se desplazaron al lugar de Gorgolaza por el aviso del derrumbe de una pared de una casa. Se trataba de una edificación abandonada desde hace años a la que le había cedido el tejado y hoy también la pared. Se señalizó la zona para evitar problemas de seguridad.