La tintorería a la que llevan sus trajes los Reyes Magos cumple sus bodas de platino

Fina Ulloa
Fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

A Virginia, la propietaria, y a Maite, la más veterana, sus compañeros les llaman «las Puntillas», porque se encargan de los trabajos más delicados
A Virginia, la propietaria, y a Maite, la más veterana, sus compañeros les llaman «las Puntillas», porque se encargan de los trabajos más delicados MIGUEL VILLAR

Lavandería Tintorería Pronto lleva 75 años dejando impecable la ropa de los ourensanos

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Este 2026 es un año muy especial para un establecimiento ourensano que cumple nada menos que 75 años de historia. Se trata de Lavandería Tintorería Pronto, que funciona desde 1951. Abrió sus puertas en la calle Bedoya y en ella se mantuvo durante siete décadas. En el 2021 su propietaria, Virginia Arias, decidió que era el momento de trasladarse. «Necesitábamos con urgencia un lugar con más espacio y la verdad es que ya se nos está quedando este pequeño también», cuenta. El número 11 de la calle Ramón Cabanillas es donde ella y su equipo se esmeran en que cada cliente que entra por la puerta salga satisfecho. Y lo consiguen. «No tenemos queja, la gente confía en nosotros y trabajamos muchísimo», dice Virginia. Hasta los Reyes Magos llevan años dejándoles los trajes que usan ellos y sus pajes para que queden impecables después del trasiego navideño. «Es que como tienen unos días tan ajetreados y van a tantos lugares, se les manchan. Aquí tenemos los que han usado en la cabalgata de la ciudad, o los que dejaron en algún colegio tras visitarlos. Luego, nosotros los empaquetamos y se los mandamos al lejano oriente», relata Virginia repitiendo la historia que cuenta a su nieta de cinco años cuando pregunta por los trajes de Melchor, Gaspar y Baltasar colgados en el local.

No es la única secuela navideña. A la tintorería Pronto llegan también muchos de esos hermosos manteles de fiesta que las familias usan solo en ocasiones especiales y esta es la época en la que más reciben. «Afortunadamente esta es una temporada un poco más tranquila que el verano y podemos ocuparnos de ellos como merecen y darles salida», dice Virginia. No ocurre lo mismo en verano e incluso en primavera. Las primeras comuniones y las bodas generan también mucho trabajo en este establecimiento y la mayor parte de esas prendas pasan por las manos de Virginia y de Maite Rodríguez, la más veterana del negocio. «Somos ''las Puntillas'', así nos llaman», dice la actual propietaria del negocio. «Cuando yo lo cogí sabía lo que sabe hacer una ama de casa xeitosa. Todo lo demás lo aprendí con las chicas que estaban ya trabajando con los que la tenían entonces e incluso antes, porque Maite, que sigue aquí conmigo, ya estaba con el dueño anterior», relata. El equipo se completa con Raquel Iglesias (que se incorporó en el 2005) y con Cristóbal y Saleta Novoa Arias, los dos hijos de Virginia.

Aunque buena parte del negocio sigue sustentada por los particulares que les confían su ropa, edredones, alfombras, e incluso bolsos y zapatos de piel para eliminar algunas manchas que los afean, en Pronto trabajan también con empresas, principalmente del sector de la hostelería y la hotelería. Virginia cuenta que en las dos décadas que lleva con el negocio, han notado algunos cambios en esos encargos. «Antes entraba muchísima mantelería. A veces teníamos que hacer horas extra para poder sacarla en tiempo. Ahora, sin embargo, crece más el trabajo con ropa de hogar como las sábanas. Tenemos cada vez más clientes tanto de casas rurales como de pisos turísticos», explic