Cuatro grandes obras encaran su recta final en Ourense con retraso sobre los plazos previstos
OURENSE CIUDAD
Los trabajos de Alejandro Pedrosa, el Xardín do Posío, la avenida de Portugal y el ascensor de la avenida de Santiago avanzan, pero acumulan demoras
11 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El año 2026 ha arrancado en Ourense con cuatro grandes obras municipales entrando en su recta final. Se trata de proyectos millonarios que, en la mayor parte de los casos, acumulan importantes retrasos en su ejecución, pero que cambiarán para siempre la movilidad en la ciudad.
La inversión más cuantiosa es la que se está implementando para la reforma integral de la avenida de Portugal. El proyecto persigue la humanización de este vial, incrementando el espacio para los peatones en las aceras a costa de los aparcamientos. En el primer tramo, desde el cruce con Ervedelo hasta la plaza de O Couto, ya se intuye cómo será el resultado y solo faltan por rellenar las jardineras y otros pequeños remates. En el resto de tramos, los trabajos avanzan de manera desigual y en el último, hasta la conexión con Marcelo Macías, ni siquiera han empezado. Las tuberías para las redes de aguas están preparadas para su instalación junto a la calle.
La reforma de la avenida de Portugal se dividió en dos contratos, aunque fueron adjudicados a la misma empresa (Opain). La formalización de ambos se publicó el día 12 de mayo del año pasado, pero los plazos de ejecución son diferentes. En el tramo desde Marcelo Macías a la calle Valencia (2.712.384,16 euros) la constructora tenía diez meses y en el que va desde allí hasta Ervedelo (2.409.100,70 euros), eran nueve. La adjudicataria aún tendría tiempo, por lo tanto, para cumplir con lo previsto en el contrato, pero el gobierno encabezado por Gonzalo Pérez Jácome quizás pecó de optimismo cuando el pasado día 21 de agosto difundió un comunicado en el que anunciaba que las obras de la avenida de Portugal «avanzan a bo ritmo e coa previsión de que estean rematadas a finais de ano» (en referencia al 2025).
Elevador ya instalado
Otro de los grandes proyectos del Ayuntamiento en el margen derecho del río Miño es el ascensor que comunicará la avenida de Marín con la de Santiago, que costará 342.225,51 euros. El contrato con la empresa adjudicataria, que en este caso es Extraco, se formalizó en mayo del año pasado con un plazo de ejecución de cinco meses que ya ha sido ampliamente rebasado. En agosto, el gobierno local concedió una ampliación que venció el día 1 de diciembre. Las obras están aparentemente terminadas, salvo por algunos remates en el entorno, y el ascensor fue instalado hace un par de semanas, aunque todavía no funciona.
En el caso de la reforma integral de la calle Alejandro Pedrosa, son ya dos las prórrogas concedidas por el Concello de Ourense e incumplidas por la empresa adjudicataria, que en este caso es Oreco Balgón. La formalización del contrato entre ambas partes —con un presupuesto de 2.979.419,36 euros— se publicó el día 30 de diciembre del año 2024 con un plazo de ejecución de ocho meses. Más recientemente, ante la imposibilidad de cumplir con ese acuerdo, el 26 de septiembre el concejal de Infraestructuras, Francisco Lorenzo, firmó un decreto ampliándolo hasta el 27 de noviembre. Antes de llegar a esa fecha tuvo que ejecutar el mismo procedimiento de nuevo, situando el plazo límite para la finalización de las obras en el día 27 de diciembre. Los trabajos están prácticamente finalizados, pero este viernes los operarios seguían trabajando en el enlace de Alejandro Pedrosa con la calle Quintián.
Expectación con el parque
Tampoco parece que se vaya a terminar en poco tiempo la reforma del Xardín do Posío (2.583.731,78 euros). El contrato con la constructora Prace se formalizó el 3 de enero del año 2025 con un plazo de doce meses para completar los trabajos. Estos tendrían que estar recién terminados, por lo tanto, pero la realidad es que aún queda mucho por hacer. Este proyecto ha generado una gran expectación entre los vecinos de la zona y también entre las organizaciones ecologistas, que denuncian que se han talado más árboles de los previstos inicialmente.
Pasarelas y rampas, A Lonia, la plaza de La Legión y As Lagoas, los planes de futuro
Además de las obras que están en ejecución, como la del macroparque Coto de Canedo, en A Ponte, el gobierno encabezado por Gonzalo Pérez Jácome tiene ya definida su hoja de ruta en materia de infraestructuras para los próximos meses. Son, en su mayor parte, proyectos para reformar calles y plazas de los barrios.
Así, por ejemplo, mañana remata el plazo para la presentación de ofertas para la ejecución de las obras de acondicionamiento y humanización del núcleo de A Lonia, con un presupuesto (sin IVA) de 704,810.74 euros. También está abierto el procedimiento de licitación para renovar el parque y las zonas verdes del entorno de la plaza Daniel González, en As Lagoas, en este caso con un importe estimado de 987,166.02 euros (de nuevo, sin incluir el Impuesto de Valor Añadido). El plazo para la presentación de ofertas termina el próximo jueves, al igual que con el contrato para la reforma y mejora de la accesibilidad de la plaza de La Legión, con un presupuesto de 758,255.29 euros. También están en marcha las licitaciones de la piscina de Barrocás (904.400 euros), las rampas de Vasco Díaz Tanto (4,226,599.60) y Rampla de Sas (2,971,487.60) así como las reparaciones de la pasarela de O Vao (634,996.45) y de Outariz (1,361,117.39).
EL ANTES Y EL DESPUÉS EN ALEJANDRO PEDROSA
«Algo había que hacer porque la calle no estaba bien, pero hemos perdido más de cien plazas de aparcamiento»
La reforma de Alejandro Pedrosa no incluye rampas mecánicas ni ascensores como otros proyectos municipales, pero sí cambiará por completo el aspecto y los usos de la calle, que deja de ser una larga recta y se convierte en un tramo ligeramente curvado para evitar excesos de velocidad. Además, ahora toda ella es de sentido único de bajada y ya no se puede acceder por el primer tramo para luego desviarse hacia Río Sil. De hecho, el cruce con ese vial ha sido peatonalizado con una pequeña plaza.
Por otra parte, Alejandro Pedrosa ha perdido la mayor parte de sus aparcamientos. Antes había a lo largo de toda la calle y ahora hay solo dos tramos con cinco plazas cada uno (una de ellas, reservada para personas con discapacidad), así como un espacio para carga y descarga. También hay una parada de bus, pero sin servicio por ahora.
«Algo había que hacer porque la calle no estaba bien, pero calculamos que hemos perdido más de cien plazas de aparcamiento», explica Enrique, presidente de una de las comunidades de vecinos de la zona. Ricardo, otro residente, coincide en que la reforma era necesaria porque las aceras eran mínimas. «No cabía ni un carrito de bebé, ni una silla de ruedas. O sea, que la idea no es mala, pero sí es verdad que harían falta más aparcamientos en la zona. La gente que no tenga garaje no sé cómo va a hacer», dice.
Ambos muestran, además, su preocupación por los desagües que deberían canalizar el agua de la lluvia que baja desde Río Arenteiro y Río Sil y que se acumula en la nueva plazuela peatonal. La noche del jueves ya tuvieron problemas con ello y «cuando llueva mucho mucho verás tú el lío que vamos a tener», resume Enrique.