Quedó «dependiente para todas las actividades de la vida diaria» tras un accidente y su familia pide 4,4 millones de euros
OURENSE CIUDAD
El coche en el que viajaban dos guardias civiles fue arrollado por un camión que invadió el carril contrario
08 ene 2026 . Actualizado a las 23:21 h.La magistrada del Juzgado Penal 2 de Ourense declaró visto para sentencia este miércoles el juicio contra el conductor de un camión articulado que provocó un grave accidente tras invadir el sentido contrario de la circulación mientras transitaba por la N-525 en San Cibrao das Viñas. Fue el 9 de febrero del 2023. En aquel siniestro murió el conductor de una furgoneta y resultaron heridos dos agentes de la Guardia Civil que iban con su vehículo por el mismo vial. Uno de ellos ha sido declarado «dependiente para todas las actividades de la vida diaria». Sufre tetraplejia espástica, no puede moverse ni hablar y necesita diversas ayudas, tanto técnicas como de asistencia personal, para comer o para evitar que sus pulmones se encharquen, por ejemplo. Lo recordó el abogado que representa sus intereses en la segunda sesión del juicio (la primera se celebró el pasado noviembre) mientras repasaba el periplo que ha vivido la familia desde entonces, tanto mientras estuvo sometido a tratamiento en una clínica especializada, como tras su regreso a una vivienda que no estaba adaptada para acogerle en su nueva realidad. En base a ese relato, el letrado solicitaba a la jueza que tuviese en cuenta que a este joven guardia, que acababa de casarse y esperaba la llegada de su primera hija en el momento del accidente, le quedan por delante décadas de vida en condiciones muy difíciles y optase por la parte más alta de la horquilla de indemnizaciones. Según sus cálculos esa cantidad alcanza los 4,4 millones de euros. Una cifra sensiblemente superior a la del Ministerio Fiscal, que reclama 3,4 millones para él y 37.368 euros para el otro agente herido, aparte de los dos años y un día de prisión y tres de privación del carné de conducir que le solicita para el conductor por los delitos de homicidio imprudente y lesiones.
En la segunda sesión del juicio se escuchó a cuatro peritos y a otro agente, pero sus testimonios no lograron mover las posiciones de la defensa y de la representación de la compañía aseguradora, que ya ha ido haciendo frente a la responsabilidad civil adelantando, en diversos pagos, la cantidad de 2,7 millones a la familia del guardia más gravemente afectado. El letrado que defiende al conductor pidió la libre absolución para su representado o, de no ser así, que se le imponga la pena mínima ya que considera que no ha quedado probado que cometiera una imprudencia temeraria grave. Recalcó que está bajo tratamiento y no recuerda nada de lo ocurrido (razón por la que no declaró en la vista) e hizo hincapié en la declaración del conductor que seguía al camión y que afirmó que había oído un ruido y visto humo mientras el vehículo pesado aún circulaba con normalidad por su carril. A entender del letrado, ese testimonio descarta que se hubiese producido una conducción negligente por parte del camionero y apuntaría al reventón de una rueda como origen del accidente.