Acusa a su exmarido de coaccionarla para que no declarase en su contra y de amenazarla: «Nos veremos en el cielo»
OURENSE CIUDAD
El fiscal de Ourense cree que el investigado quiso impedir que la víctima declarase contra él
03 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Un delito de amenazas y otro de represalias. Son los cargos que atribuye la Fiscalía de Ourense a un hombre que este martes compareció como acusado ante la titular del Juzgado Penal dos de la capital. Se sospecha que el investigado trató de coaccionar a su exmujer para que no declarase contra él en un juicio, enviándole además mensajes que le provocaron temor, hechos por los que la acusación pide dos años y nueve meses de reclusión.
«Me amenazó de muerte, me dijo que se iba a llevar a las niñas y que tuviera mucho cuidado», aseguró la denunciante en la vista, en la que su exmarido no quiso declarar. Ella relató que tras la separación, le concedieron la custodia y la patria potestad de sus dos hijas, una decisión con la que el padre no estaba de acuerdo. «Me dijo que me daba dinero si le dejaba llevárselas a Argelia», declaró entre lágrimas.
Ambos debían verse las caras el 5 de octubre del 2021 en un juzgado de Barcelona, pero se cree que el acusado trató de impedir que la mujer acudiera. «Me contactó y me dijo que la vista era en otra fecha, y que no fuera», relató ante la magistrada. Por si esto no funcionaba, le habría dicho también que tuviera cuidado con lo que declaraba, «ya que él no tenía nada que perder, porque ya había perdido a su madre y a sus hijas y le daba lo mismo la libertad que la cárcel».
La testigo explicó que tuvo que dejar Cataluña para no tener más enfrentamientos con su exmarido, asegurando que debido al temor que sentía hacia él, no le dio su nueva dirección, en Ourense. «Días después me llamó una amiga suya para preguntarme dónde estaba», señaló, recordando que tras esa conversación el sospechoso volvió a contactarla para decirle que sabía dónde estaba. «Tú no te podrás escapar de mi porque te encontraré», rezaba un mensaje que le envió, recibiendo la denunciante otro más con la inquietante frase «nos veremos en el cielo». El caso quedó visto para sentencia.