Animan a los ourensanos a posicionarse sobre si prefieren la conexión con el AVE a Portugal por el Miño o por Cerdedo

La Voz OURENSE / LA VOZ

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José Ángel Vázquez Barquero, Carmen Sampayo, Julio Iglesias y Carlos de la Peña durante el debate
José Ángel Vázquez Barquero, Carmen Sampayo, Julio Iglesias y Carlos de la Peña durante el debate

El campus acogió un debate sobre las posibilidades que la alta velocidad ferroviaria aporta a la transformación tanto de la ciudad como la provincia

25 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El AVE ha sido el protagonista de la apertura de una nueva edición de los Encontros no Campus, una iniciativa que pretende convertirse en una cita para debatir y compartir opiniones sobre asuntos de interés general tanto para la ciudad como para la provincia de Ourense. Así definió el profesor José Ángel Vázquez Barquero, director del Departamento de Fundamentos de análisis económico e Historia económica de la Universidad de Vigo y coordinador de la actividad, los objetivos que persigue este ciclo. En esa misma idea incidió Jesús Vázquez, el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales y Turismo que lo acoge, quien apuntó la necesidad de que la universidad trascienda más allá de la docencia y la investigación para convertirse «nun punto de encontro de xeración de ideas, de opinión; un espazo no que recoller o pensamento de Ourense».

Desde luego el primer debate al menos sí sirvió para concitar cierto consenso entre los participantes en apuntar una respuesta a la pregunta que se planteaba como tema: ¿Es el AVE la solución a todos nuestros males? Con ella se pretendía reflexionar sobre el impacto de la alta velocidad en el territorio ourensano. La decana del Colegio de Economistas, Carmen Sampayo; el asesor ejecutivo del Grupo REVI, Julio Iglesias; y el economista y ex director general de ADIF, Carlos de la Peña fueron los encargados de plasmar ese análisis sobre la repercusión de la llegada de la alta velocidad. Lo hicieron desde distintos enfoques, aunque con un sentimiento compartido de que el AVE es más que un mero medio de transporte y que disponer de conexiones de alta velocidad puede ser un elemento transformador. Pero también quedó bastante clara la idea de que no basta por sí solo para asentar un cambio radical y permanente en la dinámica socioeconómica de la provincia. Así lo resumía José Ángel Vázquez Barquero, que ejerció de moderador de la mesa, a la conclusión del debate. El profesor valoró que esa red ferroviaria que hoy es la más extensa en alta velocidad en Europa y la segunda del mundo «está concebida como un proyecto de Estado que primó ese espíritu por encima de lo que muchas veces se habla que es la rentabilidad económica del servicio en sí misma, un elemento que se ha introducido últimamente en el debate». También se habló sobre si la provincia tendría que haberse preparado para aprovechar mejor esa llegada del AVE y ahí también quedó la sensación de que faltó anticipación para aprovechar al máximo ese potencial desde el primer momento. «Quizá pensamos que la alta velocidad por sí misma ya iba a solucionar los problemas y aunque es un elemento necesario no es suficiente por sí mismo», resumía en las conclusiones Vázquez Barquero. «Hay que planificar y pensar a futuro, complementar con otras cosas que no se han hecho», apostillaba. En su papel de moderador, el docente ponía también sobre la mesa la cuestión de la conexión de Ourense con Vigo, en el convencimiento, dijo, de que modificaría significativamente la movilidad en toda la Galicia sur y la conexión con Oporto. Un enlace que, según apuntaron algunos contertulios, era más interesante para los ourensanos que se hiciese por el Miño en lugar de por Cerdedo. Sobre esa opción Carlos de la Peña apuntó que también supondría menos coste y un horizonte de ejecución más corto. En esa parte del debate se abundó en la falta de un posicionamiento claro de Ourense en este asunto y se recordó que el hecho de que ese pronunciamiento exista y haya una apuesta por una de las dos alternativas puede marcar el futuro tanto de la ciudad como de la provincia. 

Sobre la interconexión con Vigo también se habló de que abría un nuevo escenario de posibilidades. Se apuntó incluso a que cabía la posibilidad de generar un retorno de muchos ourensanos que en su día decidieron establecerse en la ciudad olívica porque era impensable ir a trabajar y regresar en el día, algo que sí podría hacerse si existiese un medio de transporte que uniese ambas ciudades en 30 minutos.