El campus de Ourense recrea los procesos de la industria alimentaria en una planta piloto
OURENSE CIUDAD
La instalación utiliza maquinaria que, a pequeña escala, reproduce los sistemas de procesado de carne, pescado, lácteos, vino, pan, verduras o cerveza
25 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La primera edición del congreso transnacional Xuventude Investigadora que ha puesto en marcha el Campus Auga de Ourense ha servido no solo para destacar el talento y la capacidad de los jóvenes formados en distintas disciplinas científicas, sino también para descubrir el lugar en el que trabajan los grupos de investigación vinculados a esta especialización del campus de Ourense. Dentro del programa de actividades de la cita se organizó una visita a las instalaciones del edificio que le sirve de sede, ubicado en la parte más alta del campus sur, frente a las instalaciones deportivas del recinto universitario. Se pudieron ver tanto los laboratorios que usan los distintos grupos de investigación como la planta piloto de industrias alimentarias. Esta última instalación permite recrear a pequeña escala los procesos productivos que se desarrollan en empresas de este sector.
Es como un minipolígono industrial alimentario adaptado a la investigación y a la docencia — hacen prácticas los alumnos— de 300 metros cuadrados de superficie y en el que lo mismo se puede fabricar cerveza que pasteurizar quesos, hacer pan o preparar elaborados con distintos tipos de alimentos. Hay líneas de vegetales, de vino, de carne y de pescado, además de la de leche, la parte de panificadora y la cervecera. Aunque la planta piloto funciona desde diciembre del 2023 fue la inversión realizada por la Xunta, tras obtener la acreditación de la especialización como Campus Auga, la que permitió adquirir la maquinaria que faltaba para completar todos los procesos y ahora mismo pueden encontrarse los mismos equipos que hay en la industria del sector de la alimentación, aunque en pequeño tamaño. De hecho, la idea es que esta planta pueda utilizarse en el futuro inmediato para trabajar con las empresas que necesiten innovar en sus plantas o realizar pruebas de procesos, a través de convenios de colaboración con la universidad.
La primera edición del congreso Xuventude Investigadora, que se desarrolla bajo el lema «Novos retos en alimentación, agricultura, medio ambiente e augas termais» reúne a más de 150 participantes de Galicia y el norte de Portugal, ya que se han sumado a la iniciativa tanto investigadores de las tres universidades gallegas como de las de Porto, Minho y Trás-os-Montes e Alto Douro, además del Instituto Politécnico de Bragança y AquaValor.
Durante los dos días que dura el encuentro se presentarán en total 30 comunicaciones orales, 80 pósters y hay programadas cinco conferencias plenarias. Una de ellas fue la de David Fernández Calviño, el director del Instituto de Agroecología y Alimentación de la Universidad de Vigo abordó la necesidad de plantear una agricultura de conservación, regenerativa y resiliente.
La profesora María Montserrat Cruz, por su parte, habló de economía y turismo termal y ofreció al público una visión de lo que puede suponer el aprovechamiento de este recurso en el que Ourense es una potencia internacional. Incidió, no obstante, que es necesario abrir la mente para buscar nuevas opciones y nuevos públicos. Recordó que en el turismo internacional el termalismo es un reclamo que va más allá de una alternativa para un público mayor. Habló del ejemplo francés, que incluye los tratamientos balnearios dentro de las terapias que prescriben los facultativos de la sanidad pública —ahora mismo eso no está en la cartera ni del Sergas ni de ningún otro sistema en España— pero también aplaudió iniciativas como la de la Diputación con el programa de paquetes que combinan el termalismo con la cultura y que se enfoca a un público más joven.
Pero en la cita también se abordaron temas como las funciones del suelo y los servicios ecosistémicos, la trazabilidad y calidad alimentaria, la biotecnología aplicada a los alimentos o la normativa ambiental en explotaciones agroganaderas, entre otras. La alimentación sostenible y de calidad, la inteligencia artificial aplicada a la agricultura o el aprovechamiento de los subproductos para revalorizarlos y generar una economía circular también en el mundo alimentarios, son otros de los campos de los que han hablado estos jóvenes investigadores que han podido explicar en Ourense las líneas en las que están trabajando.