Ana Lorenzo, de Adelfa, nos explica por qué tienen cada vez más éxito los protectores solares y los repelentes de insectos con formulaciones naturales
12 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Ana Lorenzo es una emprendedora ourensana que siempre apostó por lo natural. Hace casi tres décadas que está en el sector de la herboristería y la parafarmacia y, tras ocho años trabajando por cuenta ajena, decidió abrir su propio proyecto en el número dos de la calle Luis Seoane de la ciudad de As Burgas. Adelfa, que es como se llama su establecimiento, acaba de cumplir este verano su mayoría de edad. «El sector ha cambiado mucho en estos años. Cuando yo empecé las herboristerías estaban muy enfocadas al campo de las dietas y la nutrición, pero ahora mismo el público demanda un abanico mucho más amplio de productos más naturales para cuidar su salud. Y también los laboratorios que desarrollan estas fórmulas han avanzado para adaptarse a esas necesidades», cuenta.
Un ejemplo son los protectores solares. «Son productos con filtros naturales, no químicos. Todos están certificados y tienen el sello bío. Una de sus ventajas es que son de texturas muy fluidas, se absorben bastante rápido, además de que se presentan con factores de protección altos, de 30 o 50. Son formulaciones muy hidratantes y las hay incluso para pieles delicadas», resume. Ana explica que hay productos para adultos y para niños y que, además de las corporales, hay también líneas faciales que combinan la acción del tratamiento hidratante o antiarrugas con la protección solar.
Otros superventas del verano en este herbolario son los productos para evitar las picaduras de mosquitos o para curarlas, si se producen. «Se nota que este año proliferan estos insectos porque hay muchísimas personas que vienen con picaduras», cuenta. Explica que la ausencia de amoníaco en estos productos es de lo que más valoran quienes buscan remedio a ese problema. «Mucha gente no soporta ese olor tan intenso, e incluso en algunos casos le produce reacciones en al piel. Lo que nosotros tenemos son productos elaborados con aceites esenciales, que tienen el plus del efecto desinfectante. La base suele ser el de citronela, que hace las tres funciones: repele, calma y cicatriza»., cuenta. No solo los hay para aplicar directamente en la piel, también existen productos para pulverizar en cortinas, marcos de ventanas o incluso en los cochecitos o cunas de bebés.
También aumenta en esta época la demanda de suplementos para compensar la deshidratación y desmineralización. «Son fórmulas de electrolitos, que aportan minerales al cuerpo para compensar los que eliminas tanto por sudor como por la orina. Las personas que hacen deporte o practican cualquier tipo de ejercicio físico los conocen bien y los usan en cualquier momento del año, pero ahora en verano se generaliza más la demanda», asegura Ana Lorenzo.