Empleados de la intermodal de Ourense que trabajan a la intemperie: «A la empresa le sale más rentable pagar la sanción»

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Zona de control de equipajes de la estación intermodal de Ourense
Zona de control de equipajes de la estación intermodal de Ourense Miguel Villar

Los trabajadores de la zona de control de equipajes reconocen que es muy duro trabajar con frío y calor extremo

31 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«Trabajar así, a la intemperie, y con temperaturas tan extremas, es muy duro». Así habla uno de los trabajadores de seguridad que presta servicio en la estación intermodal de Ourense. Tras hacerse público que un juzgado social de la capital ha confirmado la sanción de 5.000 euros a su empresa por incumplir la normativa de prevención de riesgos al exponerlos a temperaturas extremas, los afectados admiten que su día a día es a veces complicado.

«Yo llevo más de un año trabajando y las condiciones son las que se ven; estamos prestando nuestro servicio al aire, sin protección. Cuando hace frío aquí se nota mucho y cuando hace calor también», explica prefiriendo que su nombre quede en el anonimato. Mientras espera a que lleguen nuevos viajeros para controlar sus equipajes en el escáner, reconoce a La Voz que es escéptico en cuanto a las intenciones de sus empleadores por mejorar las cosas tras la multa. «La empresa no hace nada. Les compensa pagar la sanción en lugar de aclimatar la zona», admite. Opina que se podría construir un espacio cerrado para colocar el arco de seguridad y la máquina de control de equipajes y dotarlo de un sistema de calefacción y aire acondicionado, pero cree que no hay previsión de ello. «Esto siempre ha estado así, desde el principio; se ve que no les compensa hacer otra cosa», asegura.

«Te dan ropa de abrigo mejor o peor y se acabó», cuenta sobre las soluciones que les ofrecen cuando el mercurio desciende hasta los tres grados bajo cero, tal y como comprobaron los inspectores que acudieron a la estación para comprobar sus condiciones laborales. «Tomaron temperaturas, vieron las instalaciones y los medios que nos dan, que son una chaqueta, un gorro y una braga», explica. «Ningún compañero tiene esperanza de que las condiciones cambien», asegura, recordando que han tenido varias bajas médicas relacionadas con esas circunstancias.

El acta de infracción, ratificada por un juez, se dirigió a la empresa Grupo Control. Se detectó un incumplimiento de la normativa de prevención laboral por no haberse realizado una evaluación de riesgos termohigrométricos ni haberse adoptado medidas correctoras para los trabajadores. Ante el requerimiento de la inspección, la propia firma aportó un informe de las condiciones ambientales del lugar de trabajo, con datos recogidos por Aemet que reflejaban que habían soportado mínimas de -3,4 grados y máximas de 41,1. En otras estaciones, como Madrid o Zamora, el control de equipajes se realiza en zonas cerradas, sin exponer a los empleados.