Termas públicas de Ourense en agosto: mucho turista y escaso mantenimiento

Xabi Guede, R. N. P. OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Pozas cerradas por falta de caudal, césped descuidado y suciedad en los baños son las principales objeciones de turistas y locales

25 ago 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Los tres recintos termales públicos de Ourense reciben cada día cientos de visitantes, tanto de la ciudad como foráneos. Outariz, A Chavasqueira o Muíño da Veiga son todos espacios donde disfrutar de una tarde agradable. No obstante, el estado de conservación de los recintos tiene puntos a mejorar que notan trabajadores y bañistas. Además, los accesos a las termas y las indicaciones distan mucho de ser las ideales para el que pretende ser el principal atractivo turístico, con un tren de las termas que acumula meses sin funcionar.

La mitad de las pozas de Outariz se encuentran cerradas al baño: los vasos de agua fría estaban vacíos, principalmente por la falta de caudal, comentan los socorristas. El mal estado del césped de los alrededores y los grafitis que recorren las instalaciones no desaniman a la gente a venir. Desde lugares como Guadalajara y Cataluña pero también Rusia o China provenían los turistas que estaban presentes en las caldas la mañana de este miércoles. Eso sí, los socorristas afirman que ha sido recientemente cuando ha aumentado la afluencia, ya que el verano ha sido muy tranquilo. En general, todo el mundo suele irse con una opinión positiva. Por su parte, las termas privadas tenían todas sus fuentes operando.

A tan solo unos metros, en Muíño da Veiga, los pozos suelen estar a rebosar de gente, con numerosos turistas provenientes de Portugal. El acceso a este espacio termal en vehículo privado, que comparte con Outariz, es uno de sus mayores obstáculos. Mal señalizado, angosto y sin acabar de pavimentar. Por su parte, el paseo peatonal que llega desde la ciudad a estos dos recintos termales se hace largo, pero es una caminata agradable. Los aseos públicos instalados en el área son la principal causa de queja de muchos, pues denuncian que están sucios, descuidados y llenos de grafitis. En general, pese a que el visitante suele irse con buen sabor de boca e incluso repite, la sensación que queda en algunos es la de una zona descuidada.

El Tren de las Termas, que unía la plaza Maior con estos recintos varias veces al día, lleva sin funcionar desde hace ya meses, perdiéndose todo el verano y con él la temporada alta. Su ausencia impide, cuenta una trabajadora de A Chavasqueira, desviar bañistas a los recintos más alejados. Y es que estas son las termas más cercanas al centro y están muy llenas casi todos los días. Actualmente tienen abiertos todos los vasos. Entre los principales desperfectos está el césped, casi inexistente que deja al descubierto una capa de tierra. «Es un problema porque el viento levanta polvo, lo arrastra a los vasos y los ensucia», explica una socorrista. Los baños públicos también presentan un aspecto mejorable, cuentan algunos turistas, están llenos de grafitis y húmedos y sucios por dentro. El acceso a A Chavasqueira está lleno de obras e instalaciones que parecen abandonadas o sin acabar. 

La nueva ordenanza que permite, tras más de una década de prohibición, sacar fotos en los recintos termales resulta novedosa para algunos bañistas. Los ourensanos estaban acostumbrados a la no presencia de cámaras en las zonas de baño y algunos consideran que con esta norma pierden intimidad.