El mensaje de un veterano a los nuevos abogados de Ourense: «Sean valientes»

Fina Ulloa
fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Los integrantes de la última promoción de Derecho y del grado combinado con ADE
Los integrantes de la última promoción de Derecho y del grado combinado con ADE Santi M. Amil

El campus de Ourense celebró la graduación de 37 nuevos profesionales

15 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El edificio politécnico del campus de Ourense acogía este viernes el acto de graduación de la duodécima promoción del grado de Derecho formada en este centro: 25 jóvenes que ayer lucían con sus mejores galas la banda roja que identifica a estos titulados. No estaban solos. Otra docena de estudiantes posaba junto a ellos en la escalinata luciendo la bicolor que representa a quienes se han atrevido con el doble grado sumando al anterior el título de Administración y dirección de empresas.

Muy probablemente todos ellos y también los familiares que les acompañaban contaban con emocionarse en un momento u otro de la ceremonia, pero seguramente ninguno de los presentes imaginaba hasta qué punto se le encogería el corazón nada más comenzar el acto, durante la aceptación del título de miembro honorífico del claustro de profesores. Un nombramiento que este año recayó en el catedrático de Derecho Internacional Público de la Universitat de Valéncia Jorge Cardona. Como marca la tradición, el elegido suele impartir una lección magistral. Él comenzó tranquilizando al auditorio con un «voy a ser muy breve» que, efectivamente, cumplió. Pero en los apenas 15 minutos que ocupó en ello consiguió mantener con el alma en vilo incluso a aquellos que nada saben de leyes o de derecho. Este profesional que, entre otras muchas facetas destacadas de su currículo, ha cumplido encargos tanto para la ONU como para la Unesco en diversos países del mundo y tiene una destacada labor internacional especialmente en el ámbito de los derechos de la infancia se limitó a contar dos anécdotas. Comenzó por una en Ruanda, donde estando comisionado para controlar la situación de las cárceles se encontró en una celda de 25 metros cuadrados con un centenar de presos a un niño de 13 años, enfermo, al que la Fiscalía del país acusaba de genocidio, pese a que cuando eso ocurrió apenas tenía siete, argumentando que no tenía documentos para demostrar su edad. Al día siguiente de su visita, cuando el catedrático volvió con una orden del ministro de ese país para que el chico fuese excarcelado, había muerto. Contó otro caso, ocurrió en España con una migrante de 16 años llegada de Camerún a la que tampoco se le creyó la edad. La expulsaron del centro de menores en el que estaba acogida y se ningunearon sus derechos sometiéndola a pruebas vejatorias que le valieron a España en 2021 una sanción del Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas. Cardona recordó que esa sentencia permitió introducir cambios en el procedimiento para determinar la edad de menores indocumentados. «Fue importante porque no solo se consiguió una reparación para ella, sino también cambiar la ley», dijo. Luego envió varios mensajes a los recién graduados: «Es importante que sepan que cuando se encuentren con una víctima no deben esperar, sino actuar inmediatamente y que por muy perdido que parezca un caso, por mucho que haya una clara una jurisprudencia contraria, si hay una manifiesta injusticia, siempre hay que luchar y agotar todas las posibilidades que nos da el derecho nacional o internacional porque muchas veces se puede terminar ganando y cambiando la ley».

Carmona les dijo que siempre se puede utilizar el derecho para conseguir justicia. «Sean conscientes de que nuestro derecho es imperfecto y además siempre puede ir a peor; y me temo que los anuncios del presidente Sánchez sobre la regeneración democrática podrían ir en ese sentido. Por ello es necesario que estén vigilantes y no olviden nunca el fin principal de estudiar la carrera de Derecho: tener la oportunidad de ayudar a las personas. Ahora que son abogados, no se conformen. Sean valientes», concluyó el catedrático.