Agredió y humilló a su mujer durante quince años y cuando supo que su primogénito era homosexual se ensañó con él: «No eres mi hijo»

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE

OURENSE CIUDAD

Imagen de archivo de una protesta contra la violencia de género
Imagen de archivo de una protesta contra la violencia de género PEPA LOSADA

El agresor, que admitió los hechos en un juzgado de Ourense, no podrá ver a las víctimas o comunicarse con ellas durante seis años

02 mar 2024 . Actualizado a las 22:41 h.

Quince años de humillaciones, control y malos tratos quedaron zanjados judicialmente en apenas unos minutos. El hombre que fue denunciado por su mujer por haberla sometido durante todo ese tiempo a una situación de vejaciones continuas de las que también fueron víctimas los dos hijos del matrimonio, se mostró ante la magistrada mucho más dócil que en su casa. Admitió los hechos que se le atribuían y asumió una condena algo menos severa de la que inicialmente se pedía para él.

Como autor de dos delitos de maltrato, uno de ellos habitual, afrontará seis meses de cárcel y 56 días de trabajos en beneficio de la comunidad. Además, no podrá comunicarse con su mujer ni sus hijos durante seis años y tendrá que realizar programas formativos de prevención de la violencia contra la mujer.

Con este fallo, con el que se mostró conforme la perjudicada y sobre el que ya no cabe recurso alguno, se cierra un asunto que trascendió judicialmente en noviembre del año 2022, pero que se remonta al tiempo de convivencia de una pareja que, cuando rompió, tenía dos hijos de 18 y 16 años. «El acusado, de manera continuada y reiterada ha vejado, insultado, amenazado e incluso golpeado a su pareja durante todo ese tiempo», sostiene la resolución, que sitúa esas situaciones siempre en el domicilio familiar, sin testigos ajenos. El comportamiento del agresor estaría siempre motivado por sus celos, que lo llevaron a controlar el negocio de hostelería que tenía la víctima y a impedirle, por ejemplo, utilizar su coche para que ella pudiera desplazarse.

Con los hijos no era mejor su comportamiento.Ha quedado acreditado que ellos sufrieron «de manera permanente» gritos, golpes y amenazas por parte de la persona que debía cuidarlos y protegerlos y que se volvió especialmente violento con el mayor de sus descendientes, tras enterarse de que era homosexual. Entonces comenzó a insultarlo con expresiones como «maricón», «puta», «no eres hijo mío» o «os voy a quemar a todos».

La agresión que colmó el vaso

El episodio que motivó que las víctimas dieran el paso a denunciar se registró en la madrugada del 26 de noviembre del 2022. La mujer, que en aquel momento era propietaria de un bar situado en el partido judicial de O Barco, llegó a su casa poco después de la una y se encontró a su marido levantado, esperándola. La recibió de malos modos y empezó a gritarle, desembocando el asunto en una discusión que pronto acabó en agresión.

El sospechoso golpeó la golpeó en la cara y le dio también patadas por todo el cuerpo. El hijo mayor, que estaba en la vivienda, y vio el ataque hacia su madre, trató de interceder para protegerla, pero salió mal parado. Su padre le «lanzó un violento manotazo en la cara» que provocó que le saltaran las gafas y cayeran al suelo. Su madre tuvo que ir a urgencias. 

En la breve vista celebrada por este asunto en el Juzgado de lo Penal 2 de Ourense, la magistrada aceptó suspender la condena al maltratador, atendiendo a que no tiene antecedentes penales. Esto implicará que no tenga que ingresar en prisión, si bien se vincula la medida de gracia a que cumpla varios requisitos. Así, deberá respetar a rajatabla la orden que le impide ver a las víctimas o comunicar con ellas. Además, tendrá que participar en programas formativos relacionados con el los hechos que cometió y no podrá cometer ningún delito durante dos años. Una infracción penal al volante, por ejemplo, podría provocar que se le revocase el beneficio y motivar su ingreso en prisión.