Ourense rompió la tendencia a la baja de nacimientos después de 15 años

María Cobas Vázquez
maría cobas OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Dragos, junto a sus padres, Filip Marian y Nerea.
Dragos, junto a sus padres, Filip Marian y Nerea. ALEJANDRO CAMBA

El balance fue de 32 recién nacidos más que doce meses antes

02 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El 2023 fue un buen año en lo que a nacimientos se refiere en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense. Un total de 1.115 bebés vinieron al mundo entre las paredes del hospital, lo que supone 32 más que los registrados en los doce meses anteriores. Y significa también que se rompe la tendencia a la baja que se venía acumulando en los últimos quince años, con cada vez menos recién nacidos que en el período anterior.

Hay que retroceder al 2008 para encontrar la última anualidad que se cerró con más bebés nacidos en el CHUO que un año antes. Fueron 1.824 en aquella ocasión, superando en 124 los 1.700 del 2007. Eso sí, el buen dato fue apenas un espejismo porque después de aquella fecha la curva de la natalidad ha venido señalando bajada todo el tiempo. Ahora repunta, pero lejos están los nacimientos del 2023 de los números que había cuando vinieron al mundo los que ahora están rematando Secundaria.

En cuanto al sexo también hubo un cambio de tendencia este año. Tras una década en la que nacieron en Ourense más niños que niñas, el año pasado la balanza se posicionó hacia el lado femenino, con el 52 % del total, superando en más de 3 puntos los 48,7% del año anterior y lejos del 41,20 % que nacieron en el 2017.

Partos gemelares

Cerrado el balance anual, en el CHUO suben el número de partos en general, pero bajan los dobles. En el año que se cerró el domingo nacieron 14 pares de gemelos, dos menos que un año antes y menos de la mitad de los 31 registrados en el 2014. En el 2018 y el 2019 hubo 26 casos, para bajar a 14 en el 2020 y subir a 19 en el 2021.

EN DATOS

  • Año Nacimientos
  • 2007 1.700
  • 2008 1.824
  • 2009 1.752
  • 2010 1.733
  • 2011 1.667
  • 2012 1.629
  • 2013 1.552
  • 2014 1.550
  • 2015 1.530
  • 2016 1.488
  • 2017 1.405
  • 2018 1.239
  • 2019 1.238
  • 2020 1.187
  • 2021 1.147
  • 2022 1.083
  • 2023 1.115

*Datos oficiales del Sergas

El CHUO registró el mayor número de recién nacidos en julio y febrero fue el peor mes

Dicen que lo importante no es cómo algo empieza, sino cómo acaba. Y en el caso de los partos en el 2023, el año empezó con una cifra alta. En enero nacieron 93 bebés en el CHUO, en un contador que se estrenó con Neizan, un bebé que vino al mundo a las 6.25 horas del día 1.

Con el paso de las hojas del calendario, hubo meses más flojos y otros mejores. Febrero fue el peor, con 79 partos, seguido por 87 en marzo, 81 en abril, 93 en mayo, 92 en junio, 112 en julio, 89 en agosto, 97 en septiembre, 100 en octubre, 99 en noviembre y 93 en diciembre. El último fue Dragos, que nació el 30 por la tarde. El día de Nochevieja se quedó en blanco.

Tres al día

La media señala que cada día del año pasado hubo 3,05 partos en el hospital de Ourense, lo que supone subir ligeramente los 2,97 que hubo durante el 2022 (y que por primera vez estuvo por debajo de tres nacimientos cada 24 horas). Hace una década, esa cifra era de 4,25.

Dragos, junto a sus padres y el equipo de neonatos.
Dragos, junto a sus padres y el equipo de neonatos. SERGAS

El último de 1.115 partos en un año: el pequeño Dragos llegó por cesárea

Nerea Pérez salía de cuentas el 3 de enero, pero el pequeño Dragos decidió adelantarse. Nerea se puso de parto el día 29. Llegó al CHUO poco después de las cinco de la madrugada y su hijo no nació hasta pasadas las seis y media de la tarde del día siguiente. Fue un parto por cesárea que la madre pidió llorando tras pasar «un dolor horrible», resume. En todo ese tiempo apenas consiguió dilatar cuatro centímetros, el niño se encajonó en una esquina y no se movía, y las dos epidurales que le pusieron pronto dejaron de hacerle efecto. Ahora está recuperándose de la intervención, mientras que el pequeño, que nació con 3,1 kilos de peso, «está perfecto», en palabra de su madre. Ayer Dragos tuvo un día un poco más complicado. Por la mañana le pusieron su primera vacuna y por la tarde seguía más intranquilo de lo habitual. Esperaban recibir el alta hoy y regresar a su casa, en O Carballiño, donde vive la familia (y que es también la localidad natal de ella). El padre, Filip Mariam Mizararu, es rumano. Y de su país procede el nombre de su primogénito. «Dragos es muy típico allí, pero aquí suena raro, por eso me gustó», contaba la madre. Es consciente de que cada vez que diga Dragos Mizararu le van a pedir que lo repita, pero está preparada. «A mi abuela le dije que no se complicara y que lo llame neno; y así hace ya», relataba riendo. Dragos es primer hijo y primer bisnieto. Todo un regalo para rematar el año.

Nerea y Filip se estrenan como padres. Y según las impresiones de los primeros días, el suyo será hijo único. «Mis amigas me decían que al verle la carita se te olvida todo el dolor, pero a mí no. En otra no me pillan», contaba riendo. Y añade: «Fue un parto eterno y muy sufrido». Pasado el momento, ahora reconoce cierto temor a la recuperación de la cicatriz. De hecho, en el CHUO ya la avisaron de que se tome estos primeros días con calma y por eso la pareja trata de distanciar las visitas y así tener tiempo para descansar.

Dragos está ingresado en la sexta planta del Materno, pared con pared con Tiago, el primer niño nacido en el 2024. La previsión es que fuese al revés, que Tiago naciese en el 2023 y Dragos fuese uno de los primeros bebés de este año recién estrenado. Se llevan apenas dos días, pero estarán en cursos diferentes.