«El perro pasó de cuidar ganado o casa a función social predominante»

amelia ferreiroa LALÍN / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Miguel souto

Observó un incremento de animales en poblaciones urbanas en los últimos diez años

21 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Diez años de funcionamiento de la Clínica Veterinaria Animalia Deza se escriben con cientos de pequeños animales de compañía atendidos en sus instalaciones, palabras de aliento y mensajes de tranquilidad a otros tantos dueños. Cuatro veterinarias y dos auxiliares conforman el plantel de un equipo humano que comanda Ana Isabel Rodríguez Díaz (Manzaneda, Ourense), que prestan un amplio abanico de servicios desde medicina general e interna, cirugía, diagnóstico por imagen (ecografía y radiología digital), endoscopia, hospitalización, urgencias 24 horas y laboratorio propio; además de servicios complementarios como atención en domicilio, tienda especializada y peluquería canina y felina.

—Animalia Deza acaba de cumplir diez años en Lalín. Momentos positivos, negativos e incluso pandemia que le ha tocado vivir en este decenio.

—Lo mejor ha sido poder dedicarme a lo que siempre soñé desde pequeña, y poder hacer lo que más me gusta, y haber encontrado en este camino a compañeras y propietarios maravillosos, que en muchas ocasiones acaban siendo amigos. Lo peor ha sido el sacrificio personal que supone esta profesión, las horas que le restas a la familia y en especial a los hijos. Cierto que las guardias y urgencias han salvado muchas vidas pero también fueron, y son, limitaciones y ataduras para toda la familia. También han sido muy difíciles algunos momentos en los que no hemos podido hacer más por algunos de nuestros pequeños pacientes. Y el recuerdo que tengo de la pandemia es de miedo. Miedo a no poder pagar a mis trabajadoras, miedo a la enfermedad, a contagiar a mis hijos, a mis padres... la asistencia veterinaria recordemos que fue declarada actividad esencial y nunca cerramos. Es cierto que tuvo cosas positivas como estar mentalmente ocupada y tener ingresos, cuestión que otros sectores no pudieron desarrollar.

—¿Qué evolución apreció en la tenencia de mascotas?

—Se produjo un incremento notable del número de animales asociados a poblaciones urbanas. En el rural es probable que no haya aumentado el número de perros y gatos, puesto que en esas zonas siempre fue habitual tener varios. Sin embargo, tanto en zonas urbanas como rurales se produjo un cambio grande en la perspectiva y función que los animales desempeñan en nuestra vida diaria. Así, de una función casi exclusiva de cuidado del ganado o de la casa, o para controlar roedores, se pasó a una función social predominante; de compañía rodeada de cariño y aprecio. Relación que propició una mayor concienciación de los propietarios tanto en cuidados como en las responsabilidades a asumir con los animales.

—¿Responsabilidad que supuso un aumento de esterilizaciones, castraciones y la colocación del microchip?

—Ese último era considerado un elemento de control y un gasto adicional, pero poco a poco se ha cambiado la visión, pasando a ser una garantía de poder recuperar la mascota si se pierde. En cuanto a la esterilización también ha pasado de algo previsto casi únicamente para el tratamiento de alguna enfermedad a ser un acto de prevención y responsabilidad. Por desgracia casi todos los días podemos ser testigos de comportamientos y situaciones que nos ponen los pelos de punta y nos horrorizan, pero precisamente que estas cosas sean tan mal vistas, y nos llamen tanto la atención, es signo de que ya no son habituales y ya no son propias de nuestra sociedad. En líneas generales se puede decir que el cambio ha sido enorme y no cabía pensar hace 15 o 20 años de cómo ha sido el cambio producido en la relación con nuestras mascotas.

«Un grave problema que presenta la nueva ley es la escasa precisión»

La entrada en vigor de la nueva ley de bienestar animal está suscitando muchas preguntas entre los propietarios de mascotas. Una ley 7/2023 que se aprobó de manera rápida y con varios cambios, «lo que propició mucha información controvertida y cambiante que tiene a los propietarios un poco perdidos», comenta Ana Rodríguez. El seguro de responsabilidad civil para perros, los cursos para su tenencia y la prohibición de determinadas mascotas son, según la veterinaria, lo que más está preocupando a dueños de pequeños animales. «Otros puntos como la identificación de gatos y su esterilización, aunque son novedosos, son más claros y entendibles pero un grave problema que presenta la ley es la escasa precisión y concreción. Un ejemplo claro es el ámbito de aplicación de la norma que deja fuera a animales de caza, de cuidado de ganado o deporte, sin saber muy bien cómo acreditar eso, e incluso dejar en el aire que especies exóticas se van permitir y cuales no, mientras no se apruebe el listado positivo de animales de compañía», explica Ana Rodríguez. Uno de los mayores problemas, añade, es la falta de campañas de información claras y concisas que permitan conocer obligaciones y responsabilidades.

Los abandonos de perros y gatos sigue siendo una lacra, pese a ejercer los veterinarios como formadores en la tenencia responsable de mascotas; «el problema solo se puede solucionar con un compromiso claro de la administración y de la sociedad. Los veterinarios hacemos trabajo de fondo, discreto e importante, pero que solamente alcanza a la gente que viene a nosotros, pero falta trabajo de concienciación que llegue a toda la sociedad, también a la población infantil y juvenil como se les imparten nociones de igualdad».