El campus ourensano vivió la graduación de 75 nuevos titulados en Educación Infantil, pero también la de 60 en Trabajo Social, 15 en Geografía e Historia y media docena más en Historia y Turismo. Y no fueron las únicas bandas que se colocaron.
09 jun 2023 . Actualizado a las 20:54 h.«Me gustaría ayudar a cambiar la sociedad y creo que trabajar con los más pequeños en esa primera etapa en la que las personas somos más sensibles y permeables es una forma de conseguirlo». Así resumía Sara Pérez por qué había decidido convertirse en maestra y su explicación se parece mucho a la que daba Vanesa Justo: «Elixín esta profesión para poder cambiar o mundo. Se traballamos ben cos nenos dende pequeniños seremos capaces de cambiar a sociedade dende a base».
Ambas forman parte de la última promoción de graduadas en Educación Infantil que este viernes recibían su título de Educación Infantil en el campus de Ourense, con Fernando Dacosta y Francisco Javier García como padrinos. Una promoción que no lo ha tenido fácil ya que, tal y como recordaba el decano, les pilló de pleno la pandemia de covid. Xosé Manuel Cid alabó tanto a los graduados como al equipo docente y técnico por el esfuerzo que realizaron y la capacidad de adaptación que demostraron para sobreponerse a los inconvenientes que eso supuso.
«A pesar de tódalas dificultades practicamente non houbo abandono», decía orgulloso el responsable de esta facultad que presumía de que se ha convertido en un centro de referencia y la matrícula sigue creciendo. «Hai persoas que entran noutras universidades, sexan públicas ou privadas, e trasládanse aquí en segundo para vir facer os idiomas e a educación especial porque temos unhas mencións que coidamos moito», añadía Xosé Manuel Cid.
Pero no fue esa la única graduación de universitarios del campus ourensano que ayer ponían el broche final a esa etapa formativa. Apenas había terminado la cita de los educadores infantiles, ocupaban las mismas butacas del salón de actos Marie Curie los 60 integrantes de la promoción de Traballo Social, que llevaron como madrinas a María Martínez y Ana Isabel Méndez.
Por cierto que una veintena de estudiantes de Educación Social y Trabajo Social recogían por la mañana en el campus los títulos de Intervención Socioeducativa para personas con alzhéimer, una formación que desde hace ya una década ofrecen la asociación Afaor y la Fundación Dorzán en colaboración con la universidad.
Por su parte la Facultad de Historia eligió un edificio emblemático de la ciudad para imponer las bandas a sus graduados: el Liceo de Ourense. Allí se celebró el acto solemne en el que se graduaron los 15 estudiantes que componen la décima hornada de Geografía e Historia, y también los seis que han terminado el programa conjunto de esa titulación con la de Turismo y que componen su segunda promoción. Xosé Ramón Campos fue el padrino de todos ellos.
También hubo fiesta por todo lo alto en el IES Eduardo Blanco Amor, donde despedían y entregaban sus títulos de Bachillerato a 77 alumnos. A ellos hay que sumar otros 133 estudiantes del IES As Lagoas que recogían sus diplomas en una ceremonia que se celebró en el salón de grados del edificio politécnico del campus.