Chaz Williams, base del COB: «No muchos tienen mi dureza»

Maite Rodríguez Vázquez
MAITE RODRÍGUEZ OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Santi M. Amil

El jugador cobista editó un EP con música rap y R&B y aspira a destacar en la liga

29 oct 2022 . Actualizado a las 16:08 h.

El Club Ourense Baloncesto vuelve a la cancha este sábado (18.00 horas) después de la dura derrota sufrida en A Coruña. El equipo, que inició el campeonato con dos reveses, cogió confianza con su triunfo en casa ante el Tau Castelló, pero no supo darle continuidad. Chaz Williams, el base norteamericano del COB, habló entonces de la importancia de ese triunfo después de las dos derrotas. «Ganar fue importante para enseñarnos el camino», apuntó.

—¿Qué impresión tiene tras estas primeras semanas en Ourense?

—Mi estancia en Ourense está siendo increíble, me encanta el club y toda la gente de aquí. Hay grandes compañeros en el equipo y en el cuerpo técnico. Todo en Ourense es genial. La ciudad es preciosa y los aficionados, fantásticos.

—¿Es lo que se esperaba?

—Este es mi noveno año como profesional, así que no espero demasiado cuando voy a sitios nuevos porque he aprendido en el pasado a ir con el proceso, a disfrutar y vivir el momento.

—¿Qué opina de esta liga?

—Es buena, muy sólida. Vengo de la Pro B francesa, allí los jugadores son más atléticos. Aquí muchos partidos son mentales. El juego es 90 % mental y 10 % físico. En Francia, diría que el 40 % es físico y 60 % mental. Así que esta es una gran oportunidad para mí, para mostrar mis habilidades en estas facetas.

—¿Se definiría como un jugador más físico que mental?

—Creo que mitad, mitad. Me gusta aprender, leer y entender el partido. El entrenador, Guillermo, es un genio en lo que hace; constantemente le pregunto para saber qué quiere exactamente, qué quiere aprovechar en la pista, para entender mejor el juego. Hay muchos jugadores europeos que admiro.

—Después de años en Europa, ¿mantiene lazos con el baloncesto americano, tiene proyectos allí?

—En mi ciudad hago campamentos para chicos de la zona, hijos de madres solteras. Trato de hacer cosas para ellos pues yo crecí en un hogar monoparental, pero a la vez trabajo en mí mismo, en mi cuerpo, entreno para estar preparado. Tengo amigos en la NBA, estoy en contacto con ellos, veo partidos e interactúo, pero los nueve últimos años de mi vida he estado asentado en Europa, viendo la Euroliga, Champions League, Eurocopa, más que la NBA.

—¿Cómo fueron sus inicios?

—Juego al baloncesto desde niño, aunque el béisbol fue mi primer deporte. Con los años me di cuenta que tenía el don y la habilidad de manejar el balón, de usar mi velocidad y el baloncesto se convirtió en mi prioridad cuando tenía 15 años. Al principio mi estatura fue un hándicap; en mi zona me conocían, pero fuera se fijaban en mi tamaño y dudaban. Eso fue una motivación, no creo que mucha gente tenga el corazón o la dureza que tengo yo.

—¿Esa mentalidad, la trabaja o es natural?

—Es natural, siempre tengo una espina clavada porque para mí el trabajo nunca está terminado.

—¿De dónde surge su faceta musical? (Ha editado un EP con Ju!ce como nombre artístico).

—Sí hago música. La hago desde pequeño. Empecé más en serio cuando murió mi primo mayor; me dieron algo como una aplicación, Outlit, para hablar sobre ello, pero no alguien con quién hacerlo. En Estados Unidos, al crecer, quieren que lidies tú solo con los problemas. Mi forma de manejarlos fue con la música. Los puse en mi música o pasaba horas tratando de hacer música. Ahora, una de las cosas principales para mí, fuera del baloncesto, es ser un padre activo y ser un ejemplo para mis hijos, decirles que la vida es difícil, pero que si trabajas duro puede ser fácil. Estarán aquí el próximo mes.

«Definitivamente, puedo hacerlo mucho mejor»

Chaz Williams no se siente realizado con sus primeras actuaciones con el Club Ourense Baloncesto. Hizo un buen partido contra el Castellón, pero afirma: «Definitivamente, puedo hacerlo mucho mejor». Las primeras derrotas no fueron satisfactorias, y sobre el partido contra Tau, matiza que, aunque había estadísticas personales positivas, también aparecían sus cinco pérdidas de balón. «Para mí eso es lo importante y cuando llamo a la familia no me dicen, eh, 15 puntos, sino sí buen partido, pero cinco pérdidas. Esa es mi realidad», comenta. Sabe que tiene que dar más en cada partido.

Sobre las bajas y el tener que haber sido base titular en el arranque, Williams no se queja: «Es mi trabajo, ser el base, el líder, el entrenador en la pista. Si no completo mi objetivo, mi rol en el equipo, siento que no hago bastante». Aclara que con más jugadores en el equipo mejor, pero que, como chico criado en Brooklyn (Nueva York), está acostumbrado a jugar con lo que haya. «No hay excusas, solo preparación», remarca. En su tiempo libre, además de la música, habla por Facetime con sus amigos jugadores en Europa y con su prometida. «Mi vida es muy aburrida y así me gusta», ríe. Está buscando un centro para hacer yoga y estiramientos.