Transforman bajos en viviendas de alta calidad en Ourense

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La promotora An Fiodan pone a la venta dos apartamentos eficientes e inteligentes

18 jul 2022 . Actualizado a las 12:59 h.

La promotora An Fiodan ha hecho realidad en Ourense una tendencia inmobiliaria que sus responsables conocieron bien mientras residían en otros países: las viviendas en bajos. En su caso, el proyecto que acaban de terminar en la calle Barros Sibelo de la capital ourensana tiene además el objetivo de buscar una nueva vida a locales comerciales. Esta promoción es la constatación de que es posible recuperar estos espacios, cuando tienen potencial, y reconvertirlos. Se trata de dos bajos que llevaban vacíos 35 años, de manera que a la hora de convertirlos en pisos se abordó el proyecto como si de obra nueva se tratara, sin los inconvenientes que para la reconversión tendría un edificio antiguo o un comercio cerrado. «Tenemos muy claro que es posible darle un uso residencial si no tienen uso comercial y supone una oportunidad de darle vida a las calles de Ourense», explica José Pérez. Las viviendas que ahora salen al mercado tienen 78 metros cuadrados útiles y cuentan con dos habitaciones, dos baños, lavandería, cocina y salón así como su propio vestíbulo, además de trastero.

«Es un proyecto que está muy pensado, en el que hemos trabajado con mucho mimo: nos pusimos en el lugar de la persona que va a vivir aquí», detallan desde An Fiodan. Y para aquellos que crean que vivir en un bajo puede suponer problemas de aislamiento, lo tienen claro: «Lleva autoventilación por la parte de abajo de la planchada. Y no hay humedad posible porque las paredes no parten directamente del suelo, de la calle. Tanto el aislamiento térmico como el acústico son punteros», explica José Pérez. A estas prestaciones hay que añadir la calle en la que están ubicadas las viviendas, sin tráfico, con árboles y bancos, lo que suma tranquilidad.

Con el proyecto de An Fiodan se destierra además la idea de las casas en bajos que tienen que llevar rejas por seguridad. Para evitarlas, incorporaron ventanas especiales de 70 milímetros de grosor, con 15 de rotura de puente térmico, doble cámara y tres cristales. La normativa urbanística, además, contribuye a garantizar la seguridad y la privacidad puesto que estas viviendas deben tener una puerta de entrada a un hall y de este parte otra puerta, blindada, que da acceso a la casa. Los cristales y cerraduras responden a sistemas que se complementan con la domótica. «Cualquier intento de apertura haría saltar la alarma, hay cámaras de seguridad en la entrada y en la parte posterior de la vivienda y existen sistemas de bloqueo», aseguran desde la empresa promotora.

Junto a la seguridad, la privacidad es otro de los requisitos que se miran con lupa. «Ganas en independencia porque no entras por el portal común. Tienes la ventaja de una unifamiliar y de un edificio», explica José Pérez. Además, la cuota de la comunidad es más baja puesto que los servicios generales son independientes.

Para aquellos preocupados por las miradas ajenas, el proyecto de la calle Barros Sibelo despeja cualquier duda: las ventanas están a 1,8 metros de altura. Por otro lado, cuentan con láminas de control solar de manera que, en verano, no dejan que el calor entre. Otra lámina permite que, en invierno, el calor no se escape. Y es que si algo define al proyecto de esta promotora ourensana es el interés en construir viviendas eficientes. De ahí la importancia del aislamiento, que se alía con la aerotermia para mantener la temperatura y no generar gastos.

La empresa de construcción Miguel Lois, especializada en albañilería y montajes de madera, considera muy interesante participar en proyectos de transformación de bajos en viviendas unifamiliares. «Y en este caso en concreto más si cabe ya que se desarrolla un tipo de construcción muy actual, más propia de un chalé», explica su responsable. «Por lo que se refiere a las tareas llevadas a cabo por nuestra empresa me parece necesario destacar el esfuerzo por la efectividad energética con unos aislamientos, tanto acústicos como térmicos, de alto nivel. La distribución es muy cómoda con materiales cerámicos y porcelánicos de muy bien gusto», añade.

«Es un buen ejemplo para la transformación de estos locales en viviendas y para nosotros una experiencia novedosa pero que nos deja buen sabor de boca», concluye.

Desde An Fiodan destacan también la aportación del almacén de materiales al que recurrieron para llevar a cabo la reforma, Cadavid, en Maside.

Viviendas eficientes e inteligentes

La promotora An Fiodan pone en el mercado dos viviendas que se caracterizan porque son bajos que se reinventan y por su carácter eficiente e inteligente. El estudio de arquitectura de Aurelio Outeiriño y Alberto de Paula tenía la premisa de conseguir espacios sostenibles y energéticamente óptimos. «Se eligieron los mejores materiales aislantes y se apostó por la renovación del aire mecánicamente, lo que garantiza que no se pierda el calor en invierno ni el frío en verano», explica Alberto de Paula. Sobre este experiencia, destaca la buena relación entre todas las partes implicadas en el proyecto que ha permitido que el resultado supere al previsto. «La unión de todos hace que el producto quede mejor de lo proyectado», insiste, destacando la implicación de la promotora.

«El reto para nosotros como estudio fue conseguir la privacidad en la vivienda, para poder disfrutar de las ventajas de una planta baja sin sentirse intimidado por los viandantes. Levantamos el nivel del suelo lo que pudimos y al ser una vía amplia, con el bajo elevado respecto al nivel de la calle, conseguimos que las ventanas estén siempre por encima del metro ochenta».

También destaca todo el trámite burocrático que implicó el proyecto, por las limitaciones que marca el planeamiento: «La gente cada vez pregunta más por esta posibilidad. Es una manera de darle un uso a un espacio que no se puede utilizar para comercio porque ahora el sector se mueve de otra manera. Así se revitaliza la calle».

En el diseño de estas viviendas eficientes fue fundamental el papel de la empresa ourensana Ielectri, que trabaja en toda España y también en Portugal. «La aerotermia la planificamos con unos equipos que llevan unas compuertas motorizadas, de manera que distribuye el aire por zonas, a cada una de las habitaciones. En cada estancia ponemos una sonda de calidad del aire. Analiza cada 60 segundos, contra un algoritmo que hemos ido puliendo, la temperatura interior, exterior y humedad, entre otros parámetros. Y a partir de unas rutinas, compara esos datos con unas tablas y va mandando órdenes constantes a la máquina de manera que consigues un nivel de confort casi perfecto», explica Diego López, gerente de Ielectri. «Metemos una unidad interior, que va conectada con el exterior. Coge aire de fuera contra un plenum, coge el aire viciado del interior de la vivienda, lo mezclamos ya con el aire renovado de dentro, pasa por la depuradora y lo distribuye a las estancias. Si en una habitación tienes 23 grados y quieres que esté a 22 la máquina solo tiene que abrir un pequeño porcentaje, trabajando a un régimen más bajo de lo normal. Se garantiza la sensación de fresco», detalla. Esta firma ourensana trabaja con Daikin, pero los algoritmos que permiten esta precisión los han ido creando ellos. «Conseguimos más rendimiento y menos consumo. Es posible gracias a que la vivienda está dotada de sistemas de domotización», relata el responsable de Ielectri, que añade que de este modo las máquinas tienen una vida más larga y mantenimiento cero. «Gasta lo que consuma de energía, nada más, y son convencionales. Pero así ahorras un 70 % del consumo normal».

En todo caso, la eficiencia que han perseguido los promotores no ha sido solo energética. Querían que todo fuera práctico y útil y ese criterio lo aplicaron también a la carpintería y la cocina, con MG Estudio Inmobiliario. «La calidad con la que están elaborados los pisos, tanto los materiales como a nivel de detalles y de decoración es muy alta», asegura Fernando González, de esta firma ourensana. «Está muy estudiado para que sean prácticos y a la vez elegantes y vistosos. Tienen herrajes de calidad, que suponen un sobrecoste sobre el estándar de este tipo de amueblamientos. Están hechos para una persona que quiere gastar el dinero y hacerlo bien. En los armarios por ejemplo hay perchas abatibles, zapateros, cajones, bisagras de freno. Las viviendas están pensadas globalmente. No se miró si llevaba más trabajo o menos y son un ejemplo para recuperar este tipo de bajos», concluye.

Jornada de puertas abiertas

La empresa promotora de la obra quiere que aquellas personas interesadas en comprar vivienda y en conocer la fórmula que propone, a partir de bajos comerciales, puedan conocer el resultado final. Para ello ha organizado dos jornadas de puertas abiertas que están previstas para los días 18 y 19, lunes y martes, desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche.

A quienes acudan les dará la bienvenida un grafiti obra del artista ourensano Dusem de Rem, con el que quisieron personalizar la fachada de los dos bajos.