Un Goya en Ourense

María Doallo Freire
María Doallo EL LATIDO DE LA CIUDAD

OURENSE CIUDAD

Chechu Salgado, frente al mural del Zarco, su personaje en «Las leyes de la frontera»
Chechu Salgado, frente al mural del Zarco, su personaje en «Las leyes de la frontera» MIGUEL VILLAR

Esto va de cine, de emoción y también de orgullo patrio con el actor ourensano Chechu Salgado nominado a una estatuilla que, para muchos, ya ganó

05 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo he dicho más veces pero tengo que repetirme: siempre me emociono con los discursos de los ganadores en las galas de premios. Lo digo así, en general, porque realmente es cómo es, me emociono lo mismo con los agradecimientos del premio Carracedo que con los del Oscar a mejor dirección. No sé si es algo que habla de mí, de alguno de mis déficits, o si esto es completamente común. Ya me diréis. Porque claro, lo normal es emocionarse —que también me pasa— con la obra en sí misma. En una escena de una película, en un párrafo de un libro, en alguna canción de un concierto, o frente a un cuadro concreto. Me pasó con Tanxugueiras, como a media España. Siento que nuestras pandereteiras son unas no representantes de España en Eurovisión impresionantes y un ejemplo de lo que somos los gallegos, siempre dispuestos a remar juntos y pelear hasta el final. Sea cual sea el resultado. Para mí ganaron. Y ya me lo pareció cuando las vi en el fin de la gira Contrapunto este noviembre en Pontevedra. Pelos de punta y un nudo en la garganta todo el rato es lo que me provocaron. Vaya, emoción. Por eso os animo a vivirlas en directo, ese es el gran premio que nos podemos —y les podemos— hacer. El caso es que si las palabras de Jared Leto, de Luis Tosar o de los Javis me llenan los ojos de lágrimas después de levantar una estatuilla, no os puedo explicar lo que pasa cuando lo hacen personas con las que coincido y conecto. Especialmente en el ámbito del cine. Creo que porque es un arte con el que es inevitable empatizar, al conseguir que impliques tus cinco sentidos.

En una semana Chechu Salgado se la juega en los Goya. ¡Qué emoción! Pero, os lo juro, me pasa exactamente lo mismo que con Tanxugueiras. Para mí ya ganó. El Zarco, su papel en Las leyes de la frontera —que podéis apurar a ver en Netflix—, se me ha puesto delante y no para de chillarme con esa voz ronca y rasgada. Ganó porque es un personaje que sobreactúa tanto como lo hacemos en la vida real. Que resquebraja sus capas de tipo duro ante unos valores imperturbables. Porque es tan frágil y tan humano como cualquiera. Pero todo eso que es el Zarco lo consigue Chechu y supongo que hacer tu trabajo de una forma tan tajante y fiel, ya es un triunfo. Además de que una nominación a mejor actor revelación en los Goya es un foco muy interesante para un intérprete. Así que, me arriesgo a una buena llorera con ese discurso. Chechu es un orgulloso ourensano y acabamos de saber que otro artista patrio, Mon Devane, decidió retratarlo para la posteridad en pleno Couto. Si aún no fuiste a ver el tremendo mural, ¡corre! Es impactante y toda una suerte poder sentirlo en persona.

Como el cine es conductor de emociones, os diré que esta semana vi al Zarco muy cerca de otro personaje de ficción, en este caso de una recreada por Guillermo del Toro. Lo sentí cuando miraba masticar a Stan, Bradley Cooper, en una de las últimas secuencias de El callejón de las almas perdidas. Si se analizan, en realidad son antagonistas y completamente contrarios. Pero, en fin, supongo que todos tenemos puntos en común; tanto en la vida como en la ficción. Esta peli puede verse aquí en las salas del Galicine de Ponte Vella. Y eso, ¡que viva el séptimo arte!