La jueza a un maltratador: «Si vuelve a acercarse a la víctima, el peor parado será usted»

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE

OURENSE CIUDAD

M. V.

El agresor no podrá poner un pie en Xinzo de Limia ni en Muíños, tras reconocer que golpeó a su exmujer con una catana

03 sep 2021 . Actualizado a las 11:35 h.

No podrá entrar durante cinco años al municipio de Xinzo de Limia ni tampoco poner un pie en cualquier punto del ayuntamiento de Muíños. Además deberá hacer un curso de violencia de género y pagar a su exmujer, la víctima en este caso, una responsabilidad civil de 780 euros. Son las condiciones que tendrá que afrontar Paulo Jorge D. M., que este jueves, ante la magistrada del Juzgado de lo Penal 2 de la capital ourensana, reconoció haber golpeado a su mujer en la cabeza con una catana. Por aquellos hechos, ocurridos en una aldea de Muiños el pasado 1 de abril, permanecía el acusado en prisión preventiva, si bien los términos del acuerdo pactado durante la vista contemplan su inminente excarcelación y la suspensión de la pena de dos años y medio de cárcel que se le impone por aquel grave incidente que terminó con la víctima hospitalizada.

«Le pido que no se aproxime a la víctima, aunque ella contacte con usted, porque si lo hace el que va a salir peor parado es usted», le dijo la magistrada Susana Pazos al acusado, que compareció mediante videoconferencia. Y es que solo con que fuera localizado en algún punto del municipio de Xinzo o de Muíños se consideraría incumplido el acuerdo y no solo tendría que afrontar la condena por este caso, sino una más por quebrantamiento.

Queda así cerrado un asunto de violencia machista que tuvo lugar en la tarde del 1 de abril de este mismo año. En aquellas fechas el acusado ya tenía una orden de alejamiento de la víctima, que lo había denunciado por maltrato, si bien aprovechando que tenía las llaves de una vivienda de la víctima en Muíños accedió a la casa cuando ella se encontraba en el interior recogiendo unas cosas. Detalla el escrito de acusación del asunto que tras una discusión entre ambos, el acusado «cogió una catana que se encontraba colgada en la pared y golpeó con ella en la cabeza a la víctima». Le provocó un corte de cinco centímetros por el que precisó asistencia médica urgente. Días después de aquel incidente, víctima y agresor se vieron en un juicio por una agresión anterior a estos hechos, pero entonces la mujer se negó a declarar y no pudo lograrse una condena. En este caso, sí la habrá.