De discoteca mítica en los 80 a bazar chino en el centro de Ourense

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa OURENSE

OURENSE CIUDAD

El local está en plena reforma
El local está en plena reforma Agos Iglesias

La antigua Nexus vivirá una nueva etapa comercial, en un local de casi 600 metros

04 sep 2021 . Actualizado a las 21:20 h.

No es una buena época para el negocio del ocio nocturno. La crisis del coronavirus dejó herido de muerte a un sector que estuvo con la persiana bajada, en la mayoría de sus locales, durante más de un año. La reapertura ahora es gradual, pero insuficiente para que muchos negocios se planteen ni tan siquiera volver a abrir. Sin embargo, esta crisis no fue la primera ni será la última de un sector volátil como pocos. Desde el año 2016 llevaba cerrado a cal y canto el local que acogió en diferentes etapas una discoteca en la calle Valle Inclán, casi haciendo esquina con la avenida de la Habana en la capital. En su última época se denominó Habitat, aunque el período de mayor lustre lo vivió en la década de los 80 y 90 bajo el nombre de Nexus.

Tras un lustro cerrado, el local está en plena reconversión para transformarse en un gran bazar asiático. Fue traspasado por el antiguo propietario y empleados se afanan estos días en vaciar el establecimiento para adecentarlo. Se trata de un espacio de casi 600 metros cuadrados, de una sola planta y que cuenta con dos entradas. Su anterior uso como discoteca dejaba pocas opciones a quien se interesaba por él: abrir otro negocio de música con las reformas necesarias o derribar todo y empezar de cero. Los nuevos dueños optaron por la segunda opción y el local que durante varias décadas vio pasar a generaciones de ourensanos en las noches de fiesta pasará a ser un gran bazar asiático, como otros muchos que han abierto en los últimos años en la capital ourensana.

La discoteca Nexus, tal y como recuerda con claridad meridiana su promotor José Seara, abrió sus puertas en la ciudad de Ourense el 30 de abril del año 1985. Fue durante lo que quedaba de esa década y la siguiente cuando vivió sus mejores momentos. «Nos fuimos adaptando a los diferentes gustos musicales de cada instante. También invertimos en mejorar las instalaciones para contar con la mejor tecnología de cada época», recuerda. Como suele ser habitual en el sector, el negocio fue cambiando de nombre y de estilos musicales hasta llegar a su última etapa como Habitat. «Era un local que levantó mucho interés, sobre todo, al principio cuando lo pusimos en el mercado, pero últimamente el negocio de la noche no tiene mucha salida y hacía falta alguien que se lanzara a empezar de cero con otra actividad», señala José Seara.