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Agostiño Iglesias

Rivada, Romaguera y Llorens protagonizan exposición en la Galería Visol

22 jul 2021 . Actualizado a las 13:39 h.

«Solo el artista, en el sentido antropológico del término, es capaz de rehacer el conjunto del organismo social», decía Joseph Beuys. La Galería de Arte Visol exhibe la exposición colectiva Rivada-Romaguera-Llorens. Punto y aparte, que muestra los discursos plásticos de los importantes artistas Gil Romaguera, Joaquín Llorens Santa y Xosé Rivada -este último, comisario de la misma-.

Proyecto específico para el espacio kunsthalle de la galería ourensana. Los tres creadores, derivados de diversos universos plásticos, establecen a través de sus discursos personales y con caligrafía propia, un hábitat insólito con la emoción de lo abstracto en tres miradas: la pintura de Romaguera como emoción latente y experiencia conceptual; la escultura vitalista y poderosa de Joaquín Llorens; y el poder de lo orgánico, totémico y figurativo de Rivada, que se expresa en ambos lenguajes.

La obra de carácter intimista e intelectual que Gil Romaguera desarrolla en la imprecisión del concepto abstracto se lee a través de la inmensa calidad de las texturas poéticas, encolados, despegados y arrancados, (des)unidos y compuestos de nuevo como el cuerpo de Frankenstein, rehecho a retazos, suturas, cicatrices y apasionadas incisiones. Veladuras y una intensa vibración emocional y emocionante, equilibrada por un amplio y riguroso conocimiento de la cocina de la pintura y de la práctica artística que como Penélope une y segrega, aproxima y revierte para una composición sublime. La extensión expresiva activa y distorsiona el gesto pictórico en la compartimentación del núcleo plástico tanto en tachas y arañazos como en las reservas que distorsionan y fragmentan los trazos expandidos en los que el humo de la mancha y la atmósfera nublan la memoria prístina que fragmenta en una revisión o fuga disociativa en el lenguaje de lo abstracto, el cubismo analítico, desde la descomposición de las formas para recrear nuevas sinfonías plásticas moldeando una concepción global del todo en profundidad y superficie de una pintura all over. Generando cierta confusión sobre la identidad previa de la materia y una inmediatez que devora con ansiedad el instante con gesto pasional del expresionismo abstracto y ritmos en una orografía de trazo y el color, responden a los patrones originales de Romaguera. Los trazos hábiles desplazan una visión conceptualizada que contrapone a la geometría visual de los espacios de fondo, una direccionalidad en la composición de los collages polimateriales de cromatismo oxidado como el territorio, reverberando sombras punzantes arrojadas a geométricos perfiles de arista dura, trémulas luces mediterráneas en semitonos artificiales. Platinotipias donde plantea su inmersión en la fragmentarización del cuerpo y el espacio y su manipulación simbólica.

El sorprendente escultor Joaquín Llorens, heredero de la abstracción más psicológica que retiniana de tramos espaciales no referenciales y expandidos, encuentra en su obra el diálogo sobrecogedor con el vacío en el espacio íntimo vaciado de masa, atravesado por el aire, invirtiendo el concepto de volumen tradicional inherente a la escultura. Generador de microespacios simbólicos, inaccesibles y reservados por la imposibilidad de sitiar el infinito como los espacios rituales o funerarios primitivos como el crolech. Revela una ampliación expresiva de los conceptos metafísico y orgánico. El vacío fetiche, espacio propiciatorio por indefinido e inabarcable, la nada, término invertido del todo. Y Llorens, dibuja el aire, encerrándolo entre sus formas, y este se expande, infinito, dialogando con el espacio que interviene, como si de humo se tratase... Disidente de todos los lenguajes impuestos con una extraordinaria libertad, alta capacidad creativa y personal bonhomía, traslada a las obras la energía exultante de una necesidad inherente por expresarse, construyendo su biografía como un diario forjado en hierro.

El multidisciplinar artista Xosé Rivada, expresa su yo creador a través de los lenguajes plásticos. Es un artista de capacidad y energía sobrenatural con una superioridad manifiesta en el conocimiento de las formas, materiales y técnicas que lo convierten en un escultor superdotado. De la talla en madera al object trouvé, del mármol al metal, los conceptos se transforman en forma a través de la maestría de su intervención. Su universo creativo, ampliado por la experiencia, le otorga un puesto de honor en la plástica gallega.