¡Socorro... que llega el AVE a Ourense!

Xosé Carlos Fernández FIRMA INVITADA

OURENSE CIUDAD

Párking de la estación de Ourense
Párking de la estación de Ourense

Firma invitada con Xosé Carlos Fernández, ingeniero técnico de Obras Públicas

19 jul 2021 . Actualizado a las 09:06 h.

Doy por supuesto que los lectores conocen la fábula, atribuida al griego Esopo, de Pedro y el lobo… así que paso directamente a aplicarla a nuestra ciudad. Es cierto que, desde el 2009 al 2021, «Pedro» (ministro de turno de Fomento/Transportes) anunció la llegada del AVE a Galicia/Ourense, no menos de cinco veces, en diferentes fechas, siempre con convicción. Y que habríamos sido tachados de malos ciudadanos desconfiados si hubiésemos puesto en duda esta monserga gubernamental, que no resistía el menor análisis, como los técnicos razonamos en cada ocasión. Pero ahora, a finales del 2021, ya se dan las circunstancias de que el AVE llegue a Ourense de verdad, aunque no al resto de Galicia, y nos encontramos con que nuestra ciudad no se ha preparado, ni ha hecho los deberes que se le habían sugerido.

Las 2 horas y media del viaje en AVE de Madrid a Ourense, con que se iniciará la explotación al inaugurarse a finales de este año, favorecerán nuestros viajes: podremos visitar la capital, enlazar para el resto de España o, sin pasar por Vigo ni Santiago, plantarnos en Barajas en tiempo récord y volar a medio mundo. Sin despreciarlo… ¿Era eso lo que estaban esperando el comercio, la hostelería, los empresarios?... Me temo que no.

Nuestra ciudad y provincia tienen suficientes atractivos para interesar a una parte del turismo potencial con origen, sobre todo en Madrid. Ahora bien, ¿qué han hecho hasta ahora los eventuales beneficiarios de esta nueva vía de negocio para atraer a posibles usuarios del AV? Como vivo en Madrid, puedo decir que, entre muy poco y nada. Ni el Inorde, ni las entidades que representan al comercio, la hostelería, las agencias de viaje ni el transporte han sido capaces de establecer ningún plan, que ya tendría que estar elaborado, porque implementarlo exige acuerdos, negociaciones, tramitaciones, campañas de propaganda, etcétera.