Las tormentas se ceban con el casco viejo de Ourense: «Quixemos achicar auga con cubos pero foi imposible»

Pablo Varela Varela
Pablo Varela OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Vecinos de las calles Cervantes y Peligro, en las cercanías del Concello, instan a revisar de forma urgente las redes de alcantarillado

17 jun 2021 . Actualizado a las 18:29 h.

A un paso de la Praza Maior y el Concello de Ourense, y en una encrucijada con las cuestas y bajadas del casco antiguo de la ciudad, parte de la rúa Cervantes se allana formando una especie de valle y conecta con otra calle cuyo nombre, Peligro, parecía ayer un aviso de lo que caería desde el cielo. En torno a las seis y media de la tarde, una nueva tormenta dejó lluvias torrenciales que desbordaron las alcantarillas del distrito y afectaron a inmuebles y establecimientos de la zona.

Hace mes y medio, Guillermo Blanco y Lucía Sequeiros abrieron la tienda de ropa Xeitos tras una primera experiencia en las redes sociales. Ahí les fue bien, así que se lanzaron a la venta física y alquilaron un local en la esquina entre Cervantes y Peligro. Este miércoles, cuando reaparecieron las nubes negras sobre Ourense, revisaron las cámaras del local y se encontraron con que el agua caía a mares desde las alturas de la zona vieja. «Tivemos pánico, porque a rúa estaba inundada e xa non podíamos acceder ó local. Saía auga por debaixo da madeira e tamén do váter. E quixemos achicar auga con caldeiros, pero non había nada que facer. Foi imposible», dice Sequeiros.

Ahora, ambos trabajan a contrarreloj para encontrar un nuevo bajo en el que seguir su actividad. Días atrás, sondearon varias opciones en las calles próximas, pero los locales que visitaron también sufrieron ayer el impacto de las inundaciones. «Precisamos un local o máis pronto posible. Xa antes de inaugurar tivemos outro incidente deste tipo, e aquí non imos seguir. Onte foi a gota que colmou o vaso», concreta Sequeiros.

Frente a Xeitos, Aser Gil y Nancy Becerra asistieron ayer en directo a la riada que colapsó las redes de alcantarillado del barrio. Para ellos, la situación fue «especial», pero en ningún caso nueva. «En este punto confluyen las aguas de otras zonas de la ciudad como San Francisco, y al no dar con todo acaban rebosando las alcantarillas. A medida que hay acumulación, en caso de tormentas, se suma agua en muy poco tiempo», dice Becerra. La pareja pleitea con el Concello desde el año 2012 por las humedades que sufren los edificios del laberinto de calles cercanas, y no obtuvieron una solución. «Le diría al alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, que los 62 millones de euros que prevé gastar lo invierta en lo que realmente hace falta, porque la ciudad crece pero la red de alcantarillado de algunas zonas sigue igual», sostiene Gil.

Negocios que, en algunos casos, se salvaron por los pelos

Malena Vila, dueña de la joyería que lleva su apellido en la praza do Ferro, estuvo ágil ayer para recoger parte del material que hay en su taller, en la parte trasera del establecimiento. Este jueves, en el cuarto, aún estaban varios de los cubos de limpieza que dejó de noche por si las fugas de agua y goteras se repetían. «Por suerte, no perdimos nada de valor. Algunas cajas de cartón sin usar, pero poco más», dice.

Ya en la rúa Cervantes, en el negocio de tatuajes que regenta José María Marcos desde hace siete años, la riada sí logró superar el zócalo del bajo. Hasta entonces, nunca había ocurrido. «Hace cuatro años sí hubo episodios parecidos, pero no como ayer. El domingo se acumuló ya bastante agua, pero este miércoles entraba a chorros y fue una locura. En mi opinión, si la canalización y desagües no se limpian o no se adaptan para este tipo de caudales, la posibilidad de que se obstruyan siempre estará ahí», lamenta.

Las clases en el CEIP Manuel Sueiro, suspendidas

El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Gabriel Alén, visitó este jueves las instalaciones del CEIP Manuel Sueiro, uno de los centros educativos más afectados por las lluvias en la ciudad y donde se suspendieron las clases por las filtraciones de agua. «En vinte minutos caeron 22 litros por metro cadrado. Tamén se rexistraron incidencias no IES Xesús Ferro Couselo, CIFP Portovello e IES Otero Pedrayo, pero nos tres considerouse que se podía levar a cabo a actividade lectiva», apuntó Alén.

La tormenta también dejó goteras y pequeñas inundaciones en el pabellón del CIFP A Carballeira, donde este fin de semana se preveía la celebración de las pruebas para el concurso-oposición de docentes en la especialidad de Audición e Linguaxe. «Xa o domingo entrou auga e, se nos próximos días chove tanto como este mércores, corremos o risco de que se acumule auga. A lóxica levou a que se movan as probas ó CEIP Manuel Luis Acuña», confirmó Carlos González, secretario del centro educativo.